Las juventudes necesitan saber que sus opiniones importan y que sus cuestionamientos suman a la conversación. En Argumenta, tienen el espacio para construir una comunidad con personas que también tienen muchas cosas qué decir.
Angie Cardiel tiene casi 20 años de experiencia como docente y más de una década formando jóvenes en debate y oratoria dentro de escuelas, donde sus estudiantes han destacado en concursos locales, nacionales e internacionales, ganando premios y reconocimientos en distintas competencias. Fundó y continúa coordinando la competencia nacional de oratoria en inglés The Anglo Public Speaking Competition, y cuenta con experiencia en bibliotecas tanto públicas como escolares, actualmente es Coordinadora de Bibliotecas en un reconocido colegio privado.
Ahora, de manera independiente, está al frente de Argumenta, un proyecto para acercar el análisis de textos, la escucha activa, el pensamiento crítico, la oratoria y el debate a niñas, niños y adolescentes.
En Argumenta creemos que hay personalidades que simplemente tienen la necesidad de debatir como parte de su bienestar, pero no tienen ni los espacios ni las herramientas para hacerlo. Nuestra academia es donde pueden acceder a esos espacios y herramientas y aprender a hacer uso de ellos en comunidad con personas como elles.
Personas curiosas con pasión por aprender y tener discusiones interesantes con personas de intereses afines.
Personas críticas e informadas con excelentes habilidades de escucha, debate y oratoria y la determinación de usarlas para construir un mundo mejor.
Maestro e historiador
Activista, socióloga e investigadora especializada en movimientos sociales.
"Mi experiencia en debate me permitió desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de argumentación fundamentada. Gracias a las experiencias en debate que tuve, soy capaz de desenvolverme de manera más sencilla en mi carrera (Derecho) y otras actividades escolares académicas. Gracias a debate pude mejorar la confianza en mí misma, conocer a más personas y aprender de temas de actualidad que al paso de los años han ido cobrando más y más relevancia. De igual manera, pude desarrollar mis capacidades de investigación y poder tomar posiciones que de manera personal son contrarias a lo que pienso."
"Creo que el debate me dio mucha confianza y mucho filo. Me abrió un mundo de posibilidades de lo que podía a llegar a hacer con mi inteligencia y mis conocimientos. Me enseño a defenderme, a no tenerle miedo a la confrontación, a mantenerme articulada incluso en momentos muy tensos de conflicto o discusión, a mantener la cabeza fría.
Me hizo muy rápida mentalmente también: estar escuchando, tomando notas, pensando en respuestas y comunicándome con compañeres todo a la vez no era fácil y sin embargo lo hacía muy bien. Esa habilidad ha sido transferible: soy una excelente traductora simultanea porque puedo pensar muy rápido en español e inglés y traducir casi instantáneamente durante muy largos periodos de tiempo.
Sin embargo, sobre todas las cosas, creo que lo más valioso que aprendí del debate fue a saber cuándo no debatir. Esa lección fue dura, me tomó mucho tiempo aprenderla. Me ha servido mucho a navegar complicaciones en mis relaciones familiares, así como espacios muy tensos y conflictivos en los activismos a los que me dedico. Aprendí que más que competir y buscar tener la razón, argumentando por cosas que ni siquiera creo, prefiero solo argumentar cuando tengo un objetivo. Me tiene que interesar más generar cambio que tener razón. Nos falta mucho eso en este mundo."