Más de 6.000 personas llenan Madrid el 1 de Mayo con USO al grito de “Humanizar el empleo"



Lunes, 4 de mayo de 2026


La manifestación del 1 de Mayo convocada por la Unión Sindical Obrera (USO) en Madrid ha sido la más multitudinaria organizada en solitario por el sindicato en la capital. Más de 6.000 personas recorrieron las calles desde el Paseo de las Delicias hasta la Plaza de las Cortes, llegadas desde distintos puntos del país, para exigir salarios dignos, el fin de la precariedad y una vida laboral más justa bajo el lema “Humanizar el empleo”.

 

La Federación de Enseñanza de USO Madrid (FEUSO Madrid) tuvo una presencia destacada en la movilización, con una amplia participación de delegados y trabajadores del sector educativo. Especial protagonismo tuvieron las educadoras infantiles, que acudieron a la manifestación para visibilizar una realidad que no puede seguir ignorándose: salarios bajos frente a una enorme responsabilidad educativa.


Durante el acto final, celebrado en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, el secretario general de USO, Joaquín Pérez, denunció un modelo económico que “ha olvidado para quién existe el trabajo”, defendiendo que el empleo no puede tratarse como una mercancía y reclamando situar a las personas trabajadoras en el centro de las políticas.

 

En este contexto, FEUSO Madrid aprovechó la movilización para reivindicar mejoras urgentes en el ámbito educativo. Entre ellas, la necesidad de avanzar hacia la igualdad salarial de los trabajadores sustitutos, así como la reducción de horas lectivas, una medida clave tanto para garantizar la calidad de la enseñanza como para proteger la salud del profesorado. Asimismo, se insistió en la importancia de que el personal de administración y servicios y el personal complementario sean incluidos plenamente en el pago delegado, corrigiendo desigualdades históricas.


Otra de las demandas centrales fue la ampliación del concierto educativo a etapas como el 0-3 años, el Bachillerato y la Formación Profesional, junto con la defensa de un modelo educativo que priorice el servicio a las familias frente a intereses especulativos, especialmente en el ámbito del ocio educativo. También se puso el foco en la necesidad de una Formación Profesional con prácticas reales y un profesorado estable, así como en la mejora de las condiciones laborales en sectores especialmente sensibles como la atención a personas con discapacidad, donde se siguen reclamando salarios dignos.

 

La defensa de la libertad de elección educativa, incluyendo la asignatura de religión, y el compromiso con todos los trabajadores de la enseñanza completaron un bloque de reivindicaciones que reflejan la realidad y las necesidades del sector.


La movilización también sirvió para reclamar la paz en el contexto internacional actual y alertar del impacto que los conflictos tienen en la vida de los trabajadores.

 

El mensaje final fue claro: los derechos laborales no son un regalo, sino el resultado de la lucha colectiva. Y hoy, más que nunca, es necesario seguir defendiendo lo conquistado y avanzar en nuevas mejoras.

 

Porque humanizar el trabajo es también humanizar la educación. ✊