Tanto el subviraje y sobreviraje son 2 efectos que se pueden producir a la hora de tomar una curva mientras conducimos. Se produce cuando se pierde el agarre en uno de los trenes del vehículo, ya sea en el delantero como en el trasero.
El subviraje se produce cuando las ruedas delanteras del vehículo pierden agarre y el coche tiende a seguir una trayectoria más recta de la que le exigimos con el volante. Este efecto puede estar producido por varias causas:
Un exceso de velocidad a lo largo de toda la curva, especialmente en la entrada.
Un ángulo de volante excesivo, provocando la pérdida de "grip".
Condiciones de baja adherencia.
El sobreviraje es el efecto contrario al subviraje. En este caso, son las ruedas traseras las que pierden el agarre, provocando un derrape, y en casos más extremos, una cruzada completa del vehículo. Este efecto aparece cuando:
Inducimos un giro excesivamente brusco en la curva, provocando que la trasera pierda el control.
Baja adherencia en las ruedas traseras.
Transferencia de pesos trasera muy rápida, subordinado a la primera causa.
En vehículos de tracción trasera, al ser las ruedas incapaces de bajar toda la potencia del motor al suelo en aceleración
El mejor ejemplo para visualizar estos efectos lo podemos ver en este vídeo de Top Gear: