Muchos tendrán clara la respuesta, pero, ¿ y si no es tan simple como parece? ¿Y si te digo que no tiene un estado fijo de la materia?
Actualmente, se cree que todos sabemos diferenciar los tres estados fundamentales: sólido, líquido y gaseoso. Sin embargo, la realidad es que la distinción entre ellos no siempre es tan clara como podría parecer. En cuanto más exploramos las propiedades de la materia, nos encontramos con una complejidad que desafía nuestra percepción inicial.
A pesar de su dureza y rigidez, al observarlo microscópicamente, la cuestión puede llegar a crear debates.
Primero, he de aclarar que el vidrio no es lo mismo que el cristal. El vidrio es menos brillante, más denso, reciclable y duro. Mientras que por otra parte, el cristal es muy brilloso, no es reciclable, es fino, más caro que el vidrio, frágil y se puede encontrar en la naturaleza.
En un sólido, las moléculas están fuertemente unidas en una disposición ordenada y compacta, lo que proporciona una estructura estable y resistente. Sin embargo, el vidrio es una excepción, con una estructura molecular desordenada.
Aquí algunos ejemplos de las moléculas del vidrio y el cristal
Se puede observar que las moléculas están desordenadas
Aquí se puede ver que las moléculas están perfectamente ordenadas
En el microscopio podemos contemplar que sus moléculas no dejan de fluir nunca. Por lo que siempre están en movimiento. Sin embargo, se mueven tan lentamente que no es apreciable por el ojo humano.
Entonces, será el criterio individual de cada uno el que determine si el vidrio es considerado líquido o sólido.