Una herida es una lesión física en el cuerpo que causa daño a la estructura del área lesionada. La herida puede estar debajo de la piel, puede afectar solo la superficie de la piel o podría afectar la superficie de la piel y debajo de ella.
Es el resultado de una rotura de la superficie de la piel, causada muchas veces por un objeto cortante. Las heridas se pueden clasificar
Según la gravedad:
Heridas abiertas
Heridas cerradas
Las heridas corporales pueden ser de tipo involuntarias (accidente) o intencionales (tratamiento). Las de grado 1 afectan al epidermis, las de grado 2 la dermis, las de grado 3 muestra tejido adiposo, las de 4to grado muestra músculo y hueso. El grosor parcial (se regenera) muestra la dermis y la epidermis; el grosor profundo incluye además tejido adiposo, músculo y hueso y necesita sutura.
Los tejidos se traumatizan sin que se rompa la piel.
Se rompe la piel o la mucosa.
Aún no están infectadas, su inflamación es mínima y suelen ser heridas cerradas y se manifiestan como hematoma.
Se realiza durante una intervención quirúrgica y afecta a un sistema u órgano; están libres de contaminación.
Heridas recientes pero contaminadas de alguna forma; se incluyen las técnicas quirúrgicas por contaminación de campo.
Heridas que ya tienen tejido muerto y signos de infección clínica con drenaje purulento.
Son causadas por elementos afilados como el bisturí; pueden ser abiertas, profundas o superficiales.
Ocasionada por el golpe con algún instrumento; es cerrada con aspecto de equimosis.
Conocida como raspadura o talladura de piel; es abierta y vulnerable a agentes infecciosos.
Es la penetración de la piel incluso de los tejidos provocada de forma involuntaria; abierta.
Ocasiona que los tejidos se separen y se desgarren ya sea por accidentes; es abierta. Un ejemplo son las úlcera por presión.
Se ocasiona con un objeto no punzocortante pero que alcanza tejidos u órgano. Un proyectil de pistola es un ejemplo abierto.
TRATAMIENTOS DE HERIDAS
Lavarse bien las manos antes de tocar una herida y utilizar guantes.
Utilizar material desechable y estéril. En caso de material reutilizable deberá estar esterilizado.
Limpiar la herida con agua y jabón si es leve y sólo con agua si es compleja, realizando la limpieza de dentro hacia fuera con un chorro de líquido.
Si la herida está muy sucia, conviene lavarla con agua y jabón siempre que se aclare muy bien después. Hay que tener cuidado con: El jabón que usamos, dado que algunos no son aptos para limpiar heridas y pueden retrasar la cicatrización. Lo mejor es utilizar un jabón líquido neutro.
No utilizar alcohol ni algodón. Utilizar algún desinfectante yodado(siempre y cuando la persona no sea alérgica al yodo) y gasas u otro material que no deje restos.
Secar la herida sin frotar.
Cubrir la herida con un apósito y sujetarlo con un vendaje no compresivo.
Las heridas son lesiones que rompen la piel u otros tejidos del cuerpo. Incluyen cortaduras, arañazos y picaduras en la piel. Suelen ocurrir como resultado de un accidente pero las incisiones quirúrgicas, las suturas y los puntos también causan heridas
Lávate las manos. Esto ayuda a evitar infecciones.
Detén el sangrado. En el caso de los cortes y rasguños menores, por lo general, el sangrado se detiene solo. Si es necesario, aplica presión suave con una venda o paño limpios y eleva la herida hasta que se detenga el sangrado.
Limpia la herida. Lava la herida con agua. Mantener la herida debajo del agua corriente del grifo disminuirá el riesgo de tener una infección. Lava con jabón la zona que rodea la herida. Evita que entre jabón en la herida. Además, no utilices agua oxigenada ni yodo, que pueden irritar. Quita cualquier suciedad o restos con pinzas previamente limpiadas con alcohol. Consulta con el médico si no puedes quitar todos los restos.
Aplica un antibiótico o vaselina. Aplica una capa fina de ungüento antibiótico o vaselina para mantener húmeda la superficie y ayudar a evitar la formación de cicatrices. En algunas personas, determinados ingredientes que se encuentran en algunos ungüentos pueden causar una erupción cutánea leve. Si aparece una erupción, suspende el uso del ungüento.
Tapa la herida. Coloca un vendaje, una gasa enrollada o una gasa sostenida en el lugar con cinta de papel. Cubrir la herida la mantiene limpia. Si la herida solo es un rasguño menor o una raspadura, no la cubras.
Cambia el apósito. Cámbialo al menos una vez al día o siempre que el vendaje se moje o se ensucie.
Vacúnate contra el tétanos. Vacúnate contra el tétanos si no lo has hecho en los últimos cinco años y la herida es profunda o está sucia.
Busca signos de infección. Consulta con el médico si observas signos de infección en la piel o cerca de la herida, como enrojecimiento, mayor dolor, drenaje, calor o hinchazón.