La deontología, o teoría deontológica, es una corriente ética que se enfoca en regular los deberes a través de preceptos, normas morales y reglas de conducta, excluyendo otros aspectos de la moral. Jeremy Bentham fue el primero en acuñar el término, definiéndolo como el arte y la ciencia de hacer lo correcto en cada circunstancia (Verde y Bueno, 2017).
Cuando esta teoría se aplica al ámbito profesional, se denomina Deontología Profesional, encargada de establecer los deberes mínimos exigibles a los profesionales. Estos deberes suelen estar codificados en un código deontológico, que guía la actuación de los profesionales para garantizar buenos resultados y prestigiar su labor. La deontología profesional es una ética aplicada y aceptada por el colectivo profesional, que incluye un código de conducta, la tipificación de infracciones, un sistema para gestionar consultas o quejas, un proceso de juicio, y, si es necesario, un mecanismo de sanciones (Verde y Bueno, 2017).
Obligaciones que impone la deontología
Códigos Deontológicos
Rodríguez (2015) expone que un código deontológico es un conjunto de principios de conducta, derechos, deberes y normas profesionales que provienen de los propios profesionales o de una empresa u organización específica, y su cumplimiento se realiza de manera voluntaria. Además expone que las principales funciones son:
a. Reconocimiento Ético: Validan la dimensión ética de una profesión, revalorizando tanto la profesión como la ejemplaridad ética del profesional ante el cliente.
b. Prevención de Deshumanización: Se enfatiza la importancia de cultivar virtudes profesionales para evitar la deshumanización del trabajo.
c. Especificación de Contenidos Morales: Definen normas y obligaciones que guían la práctica profesional, proporcionando un marco ético común y combatiendo el relativismo.
d. Defensa ante Presiones Externas: Facilitan a los profesionales resistir presiones externas (dinero, poder) y promueven el respeto hacia la profesión.
e. Compromiso Moral: Reflejan el compromiso de una profesión para llevar a cabo su labor de manera ética y digna, buscando mejorar continuamente.
f. Espíritu de Servicio: Fomentan el objetivo de mejorar como profesionales para servir mejor a la sociedad, evitando el uso de los códigos para defender privilegios de clase.
Virtudes en el ejercicio profesional
La virtud, entendida como una fuerza que impulsa a actuar correctamente para alcanzar un fin, no es un principio abstracto, sino la forma concreta de vivir bien basada en experiencias. Olarte y Scalzo (2020) proponen una interesante síntesis sobre las principales virtudes que caracterizan a los profesionales:
Saber dar confianza.
Saber hacer.
Tener compasión y coraje.
Tener esperanza.
Tener humildad y paciencia.