Introduccion

Las cianobacterias, Cyanophyta, Cyanoprokaryota o algas verde azules son organismos procariotas, cuyo principal modo de obtención de energía para su metabolismo es la fotosíntesis (Anagnostidis y Komárek, 1985). Son un grupo muy diverso distribuido en cuerpos de agua continentales, salobres y marinos, pudiendo presentarse en ambientes con condiciones extremas como termales, en zonas antárticas, además de ambientes terrestres con cierto grado de humedad Se les puede encontrar, como organismos libres, adheridos a sustratos vegetales, animales e inorgánicos o formando parte del fitoplancton o del fitobento (Anagnostidis y Komárek, 1985; Whitton y Potts, 2000; Tomitani et al., 2006; Meichtry Zaburlín et al., 2009). Las cianofitas, poseen la capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico, presentan vesículas de gas, que les ayudan a flotar para mantenerse en la zona fótica, además de tener la capacidad para crecer y reproducirse bajo condiciones de luz extremas, entre otras características, lo que hace que resulten en un grupo competitivamente exitoso en comparación con otros organismos similares o con otras algas. Algunas especies de cianofitas, en ciertas condiciones ambientales como temperaturas elevadas, alta concentración de nutrientes, baja relación N:P, pH alcalino, y columna de agua estratificada, pueden formar florecimientos algales, que dependiendo de las especies, pueden ser nocivos (FAN) o tóxicos (Chorus y Bartram, 1999; Namikoshi et al., 2003; Campos et al., 2005; Otaño, 2009). En aguas continentales, las cianofitas son el grupo de microalgas con mayor número de especies toxigénicas, productoras de cianotoxinas (Pérez et al., 2008). A nivel mundial se han mencionado numerosos casos de mortandad de ganado, aves y animales silvestres, por el efecto directo de las cianotoxinas contenidas en las cianofitas, ingeridas por estos animales (Carmichael y Falconer, 1993; Skulberg et al., 1993; Quesada-Corral, et al., 2006). En México, se han reportado muchos eventos de florecimientos de cianofitas en varios estados de la república mexicana, como: Baja California Sur, Jalisco, Michoacán, Veracruz, San Luis Potosí, Sinaloa, Querétaro, Guanajuato, Puebla, Oaxaca, Hidalgo y en el Estado de México (Cortés-Altamirano y Licea-Durán, 1999; Ramírez-García et al., 2004; Oliva-Martínez et al., 2008; Arzate-Cárdenas et al., 2010; Vasconcelos et al., 2010; Sánchez-Chávez et al., 2011; Berry et al., 2011; Gárate-Lizárraga y Muciño-Márquez 2012; Tomasini-Ortiz et al., 2012); así como en diferentes cuerpos de agua como el lago de Chapultepec, los canales de Xochimilco, Cuemanco y la presa Zimapán. Los florecimiento algales nocivos (FAN) o tóxicos de las cianofitas, afectan la calidad del agua, los recursos pesqueros, a los animales y al hombre. Producen excesiva biomasa e inhiben la capacidad fotosintética de otras microalgas por enturbiar el agua, producen toxinas, provocan olores desagradables en el agua, disminuye la concentración de oxígeno disuelto y por tanto, su disponibilidad para organismos consumidores e inhiben el crecimiento de otras especies del fitoplancton que sirven de alimento a los consumidores (Chorus y Bartram, 1999; Echenique y Aguilera, 2009).