La creación de la Escuela de Ingeniería Química UPAEP se remonta al año de 1974, apenas un año después de la fundación de nuestra universidad con las escuelas de Arquitectura y Administración de Empresas.
El momento histórico en el que se logra esta fundación, fue una época turbulenta, donde se vivieron acontecimientos que transformaron radicalmente al mundo, a nuestro país y a nuestra ciudad, y en los cuales los fundadores de la UPAEP dieron un trascendental testimonio de vida acorde a sus principios y valores.
En medio de todos estos hechos, la escuela de Ingeniería Química, como parte de la UPAEP, nace con la firme intención de autoridades, colaboradores, maestros y alumnos de crear un espacio educativo universitario que cumpliera con las expectativas y exigencias de la sociedad y del mundo de la industria, que demandaban una educación superior de alta calidad humana y técnica; su fundación fue impulsada bajo dos propuestas fundamentales:
Primer logotipo de la Escuela de Ingeniería Química
Por un lado, y tal y como lo describe el Documento del “Modelo de Solidaridad UPAEP” escrito por Dn. Abelardo Sánchez Gutiérrez, Primer Presidente del Patronato Fundador de la UPAEP, se buscaba que esta universidad tuviera un sano equilibrio entre las escuelas humanistas y las escuelas técnicas: “Pensamos que la educación integral requiere el que las instituciones de educación superior tengan y desarrollen en su seno, tanto escuelas del área de humanidades como del área técnica; ambas en un sano equilibrio. No es posible dar una formación integral si no viven y conviven, dentro de la misma institución de educación superior, las inteligencias que buscan las verdades del espíritu y las verdades que buscan las contenidas en la materia, y si no son ambas inteligencias mutuamente influidas por las interrogantes y descubrimientos que existen en el hombre y en el mundo que lo rodean”, aunado a lo anterior, tal y como lo manifiesta el ideario UPAEP, fue también criterio fundacional, el crecer equilibradamente en las diversas disciplinas científicas, dando prioridad a las ciencias y actividades profesionales que respondan a las necesidades más urgentes de nuestra comunidad, y que contribuyan más eficazmente al progreso de nuestra región y de nuestro México.
Adicionalmente, la otra vertiente que dio origen a la escuela de Ingeniería Química UPAEP, fue la problemática que sobre el personal calificado vivía la industria química en los años setentas, y ante la cual, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación -CANACINTRA, concretamente en su delegación Puebla – Tlaxcala, publicó un estudio sobre la situación de la demanda y precaria oferta de ingenieros químicos en nuestra región y en todo el país; ante ello, y con el decidido apoyo de 14 empresas regionales del ramo de la química, en las propias instalaciones de la CANACINTRA, se formó una comisión de representantes que posteriormente constituyeron el Patronato Fundador de la Escuela de Ingeniería Química UPAEP, de entre estos representantes, se nombró como presidente al Ing. Jorge Álvarez Martínez, quien además formó parte del Patronato Fundador de la UPAEP, y como Secretario, al Ing. Wilfrido Mejía García, quien fue el director fundador de la escuela, asimismo otros integrantes fueron el Ing. Héctor Graf Graf (Síntesis Orgánicas), el Ing. Héctor Cabrera Culín (Conalum), el Ing. Luis Luna Neve (Oso Negro), el Ing. Cesar Rodríguez Gómez (Central de Malta), el Ing. Gumaro Bueno Miranda (Ciba Geigy), el Dr. Quim. Germán Paul e Isse (Química SUMEX), el Ing. Rogelio Pérez García (Conelec), el Ing. José Manuel Fernández Bárcenas (Alumex), el Ing. Ramón Espinosa de los Monteros (SÜD CHEMIE de Mex.) el Ing. Alfonso Guillermo Prieto Rosete, el Ing. Enrique Flores Morán, el Ing. Marcelino Rosas, el Ing. Marco Vinicio Rojas Cristerna, el Ing. Benito Álvarez, el Ing. Francisco Márquez, el Ing. Raúl Castro, el Ing. Alberto Pérez Peña, y el Ing. Joel Herrera Medina
El propósito fundacional de este patronato, tal y como consta en sus actas, fue la creación de una facultad de ciencias químicas en la UPAEP, teniendo como primer paso la fundación de la Escuela de Ingeniería Química.
Es conviene tener presente, que el modelo inicial de fundación de la UPAEP, contemplaba la creación de escuelas profesionales, cuya integración corporativa diese lugar a la propia Universidad y por ello en cada una de las primeras carreras profesionales, se buscó contar con un patronato en el que participaran de manera significativa representantes del sector empresarial y social, ya que ésta también fue otra de las ideas centrales del Modelo Fundacional de Solidaridad Social planteado por la UPAEP.
También fue significativo el aliento que dio la directiva y miembros del Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos –IMIQ- Capítulo Puebla, quienes consideraron como muy positivo este proyecto.
Es necesario destacar y reconocer que toda la planta magisterial fundacional de esta carrera, así como de muchas generaciones subsiguientes, fue constituida por maestros solidarios: profesionales destacados y actualizados en su ramo, que animados por los auténticos principios de subsidiariedad y solidaridad, y con gran vocación de servicio, acudieron a participar de la formación de futuros profesionistas sin recibir remuneración alguna. Ellos, los maestros solidarios fueron verdaderos artífices y constructores de nuestra universidad, a todos ellos, maestros solidarios y miembros del patronato fundador, nuestro más sincero y profundo reconocimiento y agradecimiento.
El primer sitio que albergó a la escuela de Ingeniería Química fueron las instalaciones del Ex Rancho la Noria, donde el 7 de octubre de 1974, arrancó la primera generación conformada por 14 estudiantes, quienes con un plan de estudios adaptado, tomaron clases comunes con las otras escuelas profesionales de la UPAEP que ya existían en ese entonces, y como asignaturas específicas el Ing. Rogelio Pérez García les impartió Físico Química I y el Ing. Wilfrido Mejia García impartió Termodinámica y Calor. Para el año siguiente, en 1975, la escuela de Ingeniería Química se trasladó, junto con las demás carreras profesionales de la UPAEP, a la 9 poniente 1508, que fue el primer edificio que adquirió nuestra universidad.
Dada la muy reciente y particular creación de la UPAEP y por ende de la escuela de Ingeniería Química, en un principio era obvia la carencia de infraestructura física y tecnológica, más, ante ello, y a fin de responder a una adecuada formación profesional, se implementaron estrategias creativas, como lo fue el rediseño del plan de estudio con un tronco común inicial, compartido con las carreras de ingeniería civil e ingeniería textil; el utilizar de manera compartida los primeros laboratorios de química analítica con la escuela de medicina, la realización de prácticas de laboratorio y las prácticas profesionales, realizadas éstas últimas en periodos de vacaciones, en las instalaciones de empresas que amablemente eran proporcionadas por los propios maestros o conseguidas a través del patronato de nuestra carrera; inclusive, no fueron pocas las ocasiones en que los maestros facilitaron los libros de su propiedad para el estudio de los alumnos, y la búsqueda de donativos en equipo o en materiales para los laboratorios.
Como ya se ha referido, la primera persona que dirigió la escuela de Ingeniería Química, con el cargo de Secretario de la Escuela fue el Ing. Wilfrido Mejía García, de quien hemos de destacar que su aportación fue totalmente solidaria; posteriormente, en la responsabilidad de la dirección estuvo el Ing. Francisco Javier Martínez Campos (1981 – 1988). El Mtro. Eugenio Urrutia Albisua fue el tercero de los directores (1988 – 1990), a quien siguió la Dra. Josefina Rivero Villar (1990- 1998), a continuación, y en un primer periodo el Mtro. José Carlos Aguirre Langle coordinó la escuela (1998- 2002), quien lo hizo también en un segundo periodo (2008-2011); el M.C. Carlos López Hernández asumió la dirección del año 2002 al 2008, de 2011 a 2022 el Mtro. Fernando Eugenio Pérez Agüeros y a partir de 2022 a la fecha ha asumido esta responsabilidad el Dr. Mario Alberto López Mendoza
El primer laboratorio que tuvo la escuela, compartido con la escuela de medicina, se instaló en 1977, en el edificio de la 9 poniente 1517 ("Edifico B" de la UPAEP en aquel entonces), en él se realizaban prácticas de análisis cualitativo y cuantitativo.
Ya de forma exclusiva, la escuela de ingeniería química tuvo un laboratorio que fue instalado en 1985, bajo la gestión del Ing. Francisco Javier Martínez Campos, con la asesoría técnica del Ing. Nicolás Casados Vargas (qepd), quien también fue maestro fundador solidario y posteriormente fue el primer maestro de tiempo completo que tuvo nuestra escuela, dicho laboratorio se ubicó en las instalaciones originales del campus central (21 sur 1103), éste laboratorio fue implementado con las fuertes aportaciones de las empresas NORTON y CONELEC, que apoyó el Ing. Ramón Espinoza de los Monteros, en él se realizaron prácticas de física, de fisicoquímica y de análisis químico.
Debido a importantes remodelaciones que se hicieron en el campus central, el laboratorio de Ingeniería Química fue reubicado nuevamente, en la planta baja del edificio de la 9 poniente 1517, inmueble que en ese momento centralizó la instalación de los laboratorios de la UPAEP y que posteriormente (en 1994) se destinó al Centro de Tecnología (CETEC UPAEP)
Con el esfuerzo de directivos, alumnos y el consejo académico de la escuela, se obtuvieron algunos equipos que constituyeron el primer laboratorio de operaciones unitarias, ubicado sobre la 13 poniente frente al campus central, en una de las naves que actualmente ocupa del Centro Universitario de Cómputo, y en la que se compartían espacios de laboratorio con las escuelas de ingeniería civil y de agronomía.
Ya hacia finales de la década de los 90`s, bajo la dirección del Ing. José Carlos Aguirre Langle, se realizó la creación de un laboratorio de análisis, este laboratorio con una mayor modernidad y funcionalidad fue instalado en la planta alta del edificio del Centro de Tecnología Educativa de la UPAEP (9 poniente 1517).
Para el año del 2003, y como producto de un acuerdo institucional con la Empresa Janssen Cilag, se instaló el laboratorio de análisis instrumental, en el que además, se certificaba al personal de esta empresa, que provenía tanto de sus plantas en México, como de otras en América Latina.
Un paso de gran importancia fue la implementación del moderno laboratorio de operaciones unitarias, con equipos de planta piloto, que fue inaugurado en abril del 2008, bajo el fuerte impulso, que desde la coordinación de la escuela, puso en ello el MC Carlos López Hernández; en este laboratorio se instalaron unidades de destilación batch y continua, de evaporación, de extracción líquido-líquido, de absorción, así como unidades para estudio de flujo de fluidos y de transferencia de calor.
Actualmente, los alumnos de ingeniería química realizan prácticas habituales en los laboratorios de: química general, química Instrumental, suelos agua y bromatología, mediciones físicas y en el de operaciones unitarias, adicionalmente utilizan el importante software de simulación de procesos Aspen Plus.
Durante la gestión del Mtro. Carlos Aguirre Langle y con la fuerte colaboración de maestros de la escuela y de sus alumnos, se obtuvo un logro de gran relevancia, como lo fue la acreditación de la calidad académica de la Escuela de Ingeniería Química, ante el Consejo de Acreditación de la Enseñanza de la Ingeniería (CACEI) cuya constancia fue entregada oficialmente el 25 de octubre del 2010; esta acreditación fue refrendada bajo el liderazgo del QFB Fernando Eugenio Pérez Agüeros el 21 de febrero de 2018.
y por tercera ocasión se logró la acreditación de la escuela ante el CACEI en enero de 2023, siendo director el Dr. Mario Alberto López Mendoza.
Adicionalmente, es interesante comentar que numerosos han sido los reconocimientos a la calidad técnica logrados por nuestros maestros, alumnos y egresados, así como los eventos que les han abierto una perspectiva nacional e internacional.
Una escuela preocupada por ofrecer educación de excelencia no puede permanecer estática, por ello se ha mantenido una constante actualización de los planes y programas de estudio, y en el rediseño realizado en el 2013, se reconvirtió a la escuela como Ingeniería Química Industrial, con áreas terminales de especialización en plásticos, alimentos, ingeniería de procesos químicos y petroquímicos, ingeniería industrial y emprendimiento; y a fin de responder de manera prospectiva a las demandas de la industria, el último rediseño curricular se realizó en el 2019. La preocupación por la calidad se ha visto reflejada con la exigencia de una planta magisterial de primera línea, que actualmente tiene nivel de maestría y doctorado en un 90%, y que se ha reforzado con excelentes maestros de tiempo completo, inclusive contando con Investigadores adscritos al Sistema Nacional de Investigadores, como el Dr. Luis Guadalupe Zárate López y el Dr. Mario Edgar Cordero Sánchez.
A la fecha son ya 45 generaciones de profesionales de la ingeniería química los que han egresado de esta facultad, muchos de los cuales ocupan importantes cargos y desarrollan actividades profesionales en el sector empresarial y gubernamental, no siendo pocos los que han seguido la ruta de emprender su propio negocio, y de todos los cuales nos sentimos plenamente orgullosos.
Resulta difícil resumir rápidamente 50 años de vida, ya que en ellos se refleja el resultado de grandes esfuerzos de alumnos, egresados, maestros y autoridades, así como de muchas empresas y personas, que han aportado su parte para contar hoy en día, con una escuela de Ingeniería Química Industrial, que a través de la alta calidad técnica y humana de sus egresados, y de los servicios profesionales que ofrece, responde de manera prospectiva a las demandas del desarrollo social, económico e industrial de nuestra región y de nuestra patria.