Este proyecto teórico investiga cómo nuevas funciones génicas pueden surgir a partir de actividades secundarias de genes preexistentes. La hipótesis central plantea que las proteínas, en contextos celulares específicos, desarrollan funciones adicionales que pueden adquirir relevancia adaptativa. Estas funciones emergentes podrían desplazar la actividad original, dando lugar a nuevos genes funcionales a lo largo del tiempo evolutivo. A través de una revisión crítica de la literatura y del análisis de casos documentados, el estudio busca consolidar un marco conceptual que integre biología molecular, evolución funcional y dinámica genómica.
Este proyecto busca estimar la divergencia molecular entre Procyon lotor (mapache) y Potos flavus (kinkajú), utilizando Mustela putorius furo (hurón) como grupo externo. A través del análisis de mutaciones sinónimas en genes ortólogos, se calculan tiempos de separación evolutiva y se contrastan con evidencias fósiles. El objetivo es afinar las estimaciones sobre la formación del Istmo de Panamá y entender su impacto en la radiación de mamíferos neotropicales.
Este proyecto analiza la ancestría global de una muestra de 200 personas de Barranquilla utilizando una estrategia de pooling de ADN y el software iAdmix. El objetivo es estimar los porcentajes relativos de ancestría africana, europea, indígena y otras posibles fuentes genéticas en esta población diversa del Caribe colombiano. A futuro, el proyecto contempla aplicar métodos de ancestría local para examinar cómo se distribuyen las señales de mezcla genética a lo largo del genoma.
Este proyecto teórico propone el concepto de 'elasticidad genómica' como una medida de la capacidad de los genomas para absorber y recuperarse de perturbaciones ambientales drásticas. A través de simulaciones evolutivas y herramientas de teoría de la información, se modela cómo diferentes tasas de mutación, intensidades de selección y estructuras genómicas afectan la habilidad del genoma para adaptarse sin colapsar funcionalmente.