El hardware de almacenamiento son aquellas partes físicas del dispositivo que se encargan de almacenar información, tales como archivos o programas. En otras palabras, si queremos guardar el trabajo que se ha realizado en cualquier tipo de software, se deberá guardar el mismo en algún hardware de almacenamiento, ya sea local o remoto.
Este tipo de hardware se caracteriza principalmente por los numerosos subtipos que posee, ya que ha ido evolucionando a lo largo de los años para ir adaptándose a los dispositivos. Por tanto, puede cumplir varias funciones, entre las que podemos destacar:
Sirven para guardar información de trabajos o proyectos virtuales, pudiéndose retomar el mismo por donde se dejó.
Alojan los programas y el propio sistema operativo del dispositivo.
Su uso es compatible tanto de forma interna como externa al dispositivo. Salvando, eso sí, el objetivo de uso.
Pueden darse de forma física o virtual. Es decir, se pueden utilizar localmente o en la ‘nube’.
Como se ha mencionado posee numerosos subtipos. Los más destacados actualmente son los discos duros HDD (o SSD), las memorias USB portátiles y las tarjetas de memoria SD.
Se puede decir pues, que esta clase de hardware tiene una polivalencia en sus formas de uso y tipología bastante amplia.