Iván Petrovich Pavlov (1849–1936) fue un reconocido fisiólogo ruso, célebre por sus investigaciones sobre el condicionamiento clásico. A través de sus famosos experimentos con perros, descubrió el reflejo condicionado, un hallazgo que sentó las bases del enfoque conductista en la psicología.

Obtuvo el Premio Nobel de Fisiología en 1904, en reconocimiento a sus contribuciones sobre los procesos digestivos, aunque su legado trascendió hacia el estudio del comportamiento humano (Schweitzer, 2019).