La enfermedad periodontal es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad renal crónica (ERC). La inflamación y la sepsis asociadas con la periodontitis contribuyen a la disfunción renal con el tiempo. Las bacterias periodontales y las citoquinas inflamatorias pueden ingresar al torrente sanguíneo desde la boca, causando inflamación sistémica y afectando a muchos órganos diferentes, incluidos los riñones. La presión arterial alta también se ha relacionado con la enfermedad periodontal, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar presión arterial alta, otro factor de riesgo importante para la enfermedad renal crónica. Se ha demostrado que el tratamiento periodontal reduce la inflamación sistémica y mejora los marcadores de la función endotelial, lo que puede mejorar la función renal. Los pacientes con enfermedad renal crónica y enfermedad periodontal deben acudir a su dentista con regularidad para recibir el tratamiento adecuado, mejorar la calidad de vida, prevenir complicaciones y prolongar la vida.