Esta red está enfocada en el cuidado de las madres lactantes, para que vivan lo mejor posible su proceso de lactancia
Mito 1: La lactancia duele
Después del parto muchas madres experimentan molestias en los primeros días cuando están aprendiendo a amamantar. Pero con el apoyo adecuado para posicionar a su bebé para amamantar y asegurar que esté correctamente agarrado al seno, se pueden evitar los pezones adoloridos.
Mito 2: La leche no alimenta
Después del nacimiento, la leche materna es el alimento completo y perfecto para tu bebé durante los primeros seis meses. Aunque algunos creen que es necesario complementar con otros alimentos antes de ese tiempo, la leche materna contiene todos los nutrientes, anticuerpos y líquidos que tu bebé necesita para crecer sano y fuerte. Con una lactancia frecuente y adecuada, no es necesario ofrecer ningún otro alimento o bebida antes de los seis meses.
Mito 3: La lactancia deforma los senos
Muchas madres temen que amamantar pueda cambiar la forma o tamaño de sus senos de manera permanente. Sin embargo, la realidad es que los cambios en el pecho se deben principalmente al embarazo y a las fluctuaciones hormonales, no a la lactancia. Amamantar es un proceso natural que no causa deformaciones; después de la lactancia, el pecho suele regresar a su estado habitual.
Mito 4: Producción insuficiente de leche
Muchas madres creen que no producen suficiente leche, pero la producción depende de la succión frecuente del bebé. Si tu bebé moja pañales regularmente y gana peso, está recibiendo lo que necesita. La leche se adapta a sus requerimientos, y con apoyo adecuado, puedes amamantar con éxito sin necesidad de suplementos.