Son objetos físicos que lo estudiantes pueden manipular. Por ejemplos rompecabezas, maquetas, dioramas, cubos.
Su función es proporcionar una experiencia de aprendizaje táctil y visual, permitiendo que los niños exploren a través de la interacción directa. Son útiles para enseñar conceptos concretos y mejorar la motricidad fina. En los niños de preescolar este tipo de material incrementa la coordinación mano-ojo, también ayuda a los niños a estar concentrados.