En las culturas antiguas se utilizaron elementos para entender y explicar los procesos de nuestra naturaleza, pero cada una de estas tenía un origen y teoría propia.
En la cultura de Occidente, surge en Grecia, con la teoría de los cuatro elementos a través del pensamiento filosófico, fue Empédocles quien afirmaba que la tierra estaba compuesta por cuatro elementos principales: agua, aire, fuego y tierra, que estos eran los elementos propuestos por otros pensadores.
Empédocles; afirmó los elementos propuestos por Tales de Mileto, Heráclito, Jenófanes y Anaxímenes
La importancia de la teoría de los cuatro elementos radica en que fueron considerados el origen de todo y se creía que la combinación de ellos dio lugar a la existencia del ser humano y al desarrollo de las civilizaciones. A la fecha, el concepto de los cuatro elementos sigue utilizándose en campos como la astrología y continúan siendo una metáfora para describir sentimientos, comportamientos y formas de pensar.
Si bien las religiones monoteístas y después la ciencia los sustituyeron como herramientas para explicar el mundo, nunca han sido sepultados del todo porque en su sencillez y rotundidad poseen una fuerza enorme que los hace eternos.
El agua es el elemento que generalmente se asocia con el comienzo de la vida.
El fuego fue un elemento primordial por el papel que jugó en el desarrollo de las primeras civilizaciones.
La tierra se relaciona con dos aspectos: el mundo terrenal y la fertilidad, por lo que se la suele representar como madre.
El aire o el viento tuvo fuerte influencia en las creencias en distintas culturas, como en Mesoamérica, donde era la deidad máxima (Ehécatl). Se habla también que existían pequeños dioses que regían los vientos del Norte, Sur, Este y Oeste.
En Occidente, las doctrinas como el hinduismo consideraron un quinto elemento, el éter, un elemento invisible que llenaba el espacio; en Japón el quinto elemento era denominado el "vacío", mientras que en China se descartaba el aire y se consideraba elementos como el metal y la madera.