En los últimos 50 años, los científicos han venido advirtiendo que los humanos hemos hecho acciones que han cambiado drásticamente aspectos importantísimos que nos ayudan a vivir en el planeta Tierra pero a causa de los armamentos tan poderosos utilizados para las guerras; la ruptura de la capa de ozono debido a los aerosoles y al bióxido de carbono, la inteligencia artificial, la creación genética, la deforestación masiva de bosques, selvas tropicales y selvas altas del planeta, el desamparo a las áreas rurales y sus habitantes y como consecuencia la creación de las megalópolis, el uso desmedido de ondas de telecomunicaciones alterando la energía terrestre; por todo lo anterior hemos provocado un calentamiento global que está derritiendo los glaciares de los polos y vertiendo esa agua a los océanos lo que nos ha llevado a una mayor precipitación de lluvias, aumentando el número de tsunamis, huracanes, tormentas tropicales, temblores, y otros desastres naturales como apertura de franjas, grietas y desertificación, así mismo esto nos ha llevado al surgimiento de enfermedades cuyo alcance epidémico puede ser desastroso para la humanidad, como la fiebre aviar, el ébola, la diabetes, la obesidad, las enfermedades crónico degenerativas y crónico afectivas; todo esto causando daños irreparables en vidas humanas e infraestructura, así como pérdidas financieras.