Mantente hidratado. Toma por lo menos dos litros de agua al día, sin saborizantes ni azúcar.
Masticar es la clave. Lo recomendable es que mastiques cada bocado al menos 20 veces.
Actívate diariamente. Haz ejercicio (una hora al día). No es necesario que acudas a un gimnasio.
Lleva una dieta sana. Incluye en tus comidas alimentos saludables tales como lácteos, cereales, frutas, carnes, verduras, legumbres, entre otros, evita la comida chatarra.
Deja de fumar. Fumar está asociado con muchas enfermedades, pero también con el aumento de peso.