El maltrato Infantil
A nivel mundial, el maltrato infantil se ubica como un problema de atención prioritaria, sin embargo, aún puede considerarse como subestimado o normalizado. En nuestro país, aun carecemos de las estadísticas necesarias para comprender su magnitud. Además, en la mayoría de los casos no se identifica o denuncia porque se encuentra relacionado con prácticas culturales que conllevan a una violación de los derechos de las niñas y los niños. Tibanquiza Guano, E. (2020). Prevención y abordaje del maltrato infantil
http://repositorio.uisek.edu.ec/handle/123456789/3785 .
El maltrato infantil está determinado por una ecuación que involucra variables estresoras y de apoyo o factores potenciadores y compensatorios. De tal manera que cuando los estresores sobrepasen a los apoyos, o bien los factores potenciadores rebasen a los compensatorios, se producirá el maltrato infantil.
La violencia y el maltrato en el infante impide un buen desarrollo cognitivo emocional, y en cuanto a la dimensión física los golpes propiciados por su agresor llegan a ser mortal para el menor.
Un influyente caso es el maltrato fisco verbal el cual está acompañado de insultos grotescos y golpes por parte del sujeto agresor.
Un estudio del Fondo de las Naciones Unidas (UNICEF, 2016) para la infancia permite conocer que 1.6 de cada 10 infantes son víctimas de la violencia física cada día. Esto quiere decir que cerca de 1.000 millones de niños y niñas de 2 a 14 años sufren de agresiones por parte de sus padres, familiares cercanos o cuidadores (UNICEF, 2016). A pesar de lo alarmante de estas cifras, se ha identificado que existen diversas limitantes ante la intención de transformar la situación. Si bien mucho se ha avanzado en el reconocimiento y penalización de esas actuaciones, persiste una percepción banalizada del maltrato infantil; la no denuncia de los hechos; la tendencia estadística en el diagnóstico y la ineficacia de los sistemas de enfrentamiento dificultan la prevención y el abordaje de esta problemática.
Robaina (2001) al maltrato infantil como un fenómeno complejo, donde intervienen varios factores. Tiene relación directa con la violencia, y se define como “toda acción u omisión de origen externo que viola el derecho al pleno desarrollo y bienestar del individuo o comunidad, impide el ejercicio de su autonomía, atenta contra su autoestima y puede producir lesiones o daño físico, psíquico y hasta la muerte.” su práctica resulta inaceptable desde el punto de vista legal y ético, cuando la víctima es un niño o niña.
Para Rodríguez (2006), las soluciones a esta problemática deben pasar por las mediaciones culturales, políticas, socio-económicas y, en todos los casos, deben estar contextualizados en función de la etnia y la religión del niño o niña y su familia.
De acuerdo a Laredo, Trejo y García (2011), la violencia y el maltrato impiden el desarrollo normal del niño en su dimensión física, cognitiva y emocional. Ahora bien, dentro de la categoría maltrato se incluyen a la agresión física, el abandono, el maltrato psicológico, de lo que podemos concluir que el maltrato no solo está constituido por acciones, sino también por omisiones que se manifiestan en la negligencia y la falta de atención, en particular durante los primeros años de vida.
Al respecto, Toth y Cicchetti (2010) sostienen que el maltrato que se recibe en los primeros 5 años de vida, se verifica un gran impacto para el desarrollo posterior del niño, ya que se crean vulnerabilidades tanto en el ámbito psicológico como neurobiológico, que comprometen su desenvolvimiento futuro.
Los niños que crecen en este ambiente no son cariñosos, espontáneos, extrovertidos, independientes y no expresan sus emociones fácilmente. Por lo general, no se relacionan adecuadamente y se sienten inseguros. Es por ello que se hace necesario realizar un estudio para corroborar esta problemática preliminar y determinar la influencia del maltrato sobre el desarrollo socio afectivo. De allí la importancia de ocuparnos de este tema y de profundizar en su conocimiento.