La Universidad Internacional de Andalucía es una institución dentro del sistema público de universidades andaluzas. Fue concebida, hace ya 25 años, como un mecanismo para dar apoyo al sistema de ciencia y tecnología andaluz en la formación de postgrado, la investigación y la transferencia, la digitalización, la formación permanente y la internacionalización.
La UNIA se ha desarrollado en un marco de referencia para la formación universitaria y la investigación, conocido como el Espacio Europeo de Educación Superior, y se ha generalizado el uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones.
El Grupo de Universidades Iberoamericanas La Rábida tiene su origen en el Convenio de Cooperación firmado en 1995 por varias universidades en la Sede Iberoamericana de Santa María de la Rábida, de la Universidad Internacional de Andalucía (España), constituyéndose de manera efectiva el 4 de abril de 1997 en Catamarca (Argentina) bajo la denominación de Grupo La Rábida.
En febrero de 2005 se refunda y cambia su denominación por Grupo de Universidades Iberoamericanas La Rábida, una vez inscrito y registrado en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior. Su finalidad es la cooperación académica, científica, tecnológica y cultural, para estrechar los lazos universitarios y la integración de los pueblos iberoamericanos.
La Universidad de Sevilla es hoy una referencia en el sistema universitario español y europeo, convirtiéndola en la segunda universidad española y la primera andaluza en número de matriculaciones en su centenar de grados y más de 160 másteres. Su compromiso con el conocimiento y la contribución al progreso la hacen destacar también en la generación de patentes, área en el que ostenta el segundo puesto a nivel nacional.
La US cuenta con uno de los campus más modernos y accesibles y es también indispensable para entender la cultura y el patrimonio de Sevilla, pues muchos de sus edificios son esenciales para la riqueza arquitectónica e histórica de la ciudad.
La Universidad tiene como propósito acrecentar el conocimiento a través de la investigación, transmitir el saber a través del proceso de enseñanza aprendizaje, e interactuar con las nuevas realidades nacionales, liderando los cambios que requiere el Sistema de Educación Superior.
A su vez busca la formación de individuos fundamentada en los códigos propios de la modernidad (ciencia, ética y estética), con una gran capacidad de abstracción, aptos para la experimentación, el trabajo en equipo y con gran capacidad de adaptación al cambio.