Que levante la mano quién no haya oído (más de una vez) lo bueno que es para el cabello hacer el último aclarado con agua fría. Y aunque este gesto es más que recomendable y cierto (el agua fría estimula la circulación sanguínea y cierra la cutícula, lo que se traduce en un cabello más brillante) también es importante la temperatura del agua con la que haces todo el lavado. Y aunque no es necesario que todo el lavado se haga con fría, sí lo es que esté tibia.
Aunque es una creencia generalizada (la de frotar el cabello vivamente creyendo que cuanta más espuma, más eficaz será el lavado) es errónea y contraproducente. ¿Los motivos? “Frotando el cuero cabelludo activarás las glándulas sebáceas y se producirá un efecto rebote. Lo que realmente limpia el cabello es el champú. La función de los dedos es únicamente la de repartir el champú en todo el cuero cabelludo. Por eso, la forma correcta de lavar el cabello es aplicando el champú solo en la raíz y sin subir el resto de la melena a la parte superior de la cabeza (un gesto que, seguro, haces con frecuencia).
Otro gesto que ayuda (y mucho) a mantener la salud de tu melena es cepillar el cabello no sólo por la noche, sino también antes de lavarlo. Así evitas que se enrede en mojado, deshaces nudos que podrían dificular la penetración del champú y facilitas también el posterior desenredado (precisamente cuando el cabello está húmedo se encuentra en su estado de mayor debilidad y con mayor tendencia a sufrir rotura).
Depende del pelo que tengas deberás utilizar un peine determinado, por ejemplo si tu pelo es rizado debes utilizar un peine con las púas más separadas y anchas y despúes un secador siempre con el difusor.
Si estás buscando mejorar tu cabello, os recomendamos el champú de cebolla, aumenta el crecimiento del pelo y la duración del pelo limpio. No os preocupéis, no huele a cebolla.
Si vas a la playa, recuerda ponerte mascarilla o acondicionador ANTES Y DESPUÉS de salir del agua y peinarte con mucho cuidado ya que el pelo se encuentra muy débil mojado y lleno de enredos.
Aliméntate bien si quieres tu cabello sano. El pelo es el reflejo de tu salud, las personas con una mala salud física y mental suelen sufrir entre muchas cosas caída exagerada de cuero cabelludo.
Tu corte de pelo ideal depende de la forma de tu cara. Por ejemplo, si tienes la cara alargada evita ponerte la raya del pelo en el medio y el pelo liso y aplastado, debes darle volumen y colocarte la raya hacia un lado. Para los hombres aconsejamos también que miréis cuál es vuestra barba ideal, ya que un pelo y una barba que compagine con vosotros puede haceros cambiar completamente físicamente.
Igual que el corte depende de la forma de la cara, tu color ideal depende de tu tono de piel. El primer paso es descubrir si tu piel es cálida o fría. Por ejemplo, si tu piel es cálida mi favorito es el bronde, que combina el castaño y el blonde, se puede conseguir con unas mechas y el resultado es precioso, te ilumina más el rostro. Si tu piel es oscura te quedará mejor un café oscuro.
Evita recogerte el pelo cuando esté mojado. Este acto daña mucho el cabello.