Estimado amigo: Bienvenido a esta Web del Seminario sobre el Derecho en la Cultura contemporánea, dirigida a efectuar una reflexión intelectual compartida sobre el Derecho y la Justicia y los retos que ambos afrontan dentro de la sociedad actual y de la cultura contemporánea. Se parte de considerar al Derecho un componente cultural que actúa de factor de socialización humana. La inserción social de los seres humanos se lleva a cabo en un conjunto de agrupaciones que, debido a la cultura diferencial, tienen diversas formas de organización y asumen diferentes presupuestos antropológicos, a veces contradictorios, y que moldean tipos humanos claramente diferenciados, el estudio de cuyas características es enriquecedor para el trabajo de un jurista intelectual.
El Seminario se articula para promover un intercambio de pensamiento entre juristas que tengan la pretensión de conseguir una buena formación intelectual, de comprender adecuadamente los problemas humanos y de aportar puntos de vista innovadores a los mismos. Parte del análisis preliminar de las diferentes formas de agrupación humana, de las posibles modalidades de colaboración que posibilitan y de afrontar conflictos que eventualmente se generan entre ellas; todo para encontrar las vías, especialmente jurídicas, de solución de controversias y de pacificación social.
Para ello se reflexiona sobre los problemas sociales al hilo de la lectura desinteresada de grandes libros, de literatura, historia, pensamiento, arte, etc. Se lleva a cabo siguiendo la tradición de las escuelas de Artes Liberales, con el único propósito de aprender y de conseguir una mejora personal, profesional e intelectual mediante una conversación culta a propósito del derecho y de la justicia; fomentando un diálogo que no recurra a los señuelos del mercado de trabajo, de la promoción burocrática o en la esfera pública. La reflexión pivota sobre el carácter utópico de la moderna ideología política y, en particular, sobre sus distópicas consecuencias.
Las modalidades de agrupación humanas son amplias, multiformes y han sido históricamente cambiantes. La inserción en ellas moldea tipos humanos específicos atendiendo a la base cultural o ideológica de las mismas, pero desempeña un papel especial la concepción del derecho que se asume. La pertenencia a ellas, en unas ocasiones voluntaria y en otras compulsiva o inercial, provoca diferentes grados de complacencia o insatisfacción. Su multiplicidad no se debe sólo a que adopten condiciones, exigencias y prestaciones diferenciales; también a la búsqueda y exploración de las posibilidades humanas en medio de las diversas formas de orden social que articulan. La disparidad de sus pretensiones provoca formas de enfrentamiento diferenciadas que reclaman una vía adecuada para resolver los conflictos, algo de lo que se ocupa preferentemente el Derecho, y conseguir la pacificación.
Las agrupaciones
Junto a las hordas o colectivos, las tribus, los países, los pueblos, las naciones, los estados, etc., (puede ver un resumen de sus características en las diapositivas del lateral), se incluirá una forma especial de organización que se relaciona con la noción del bien común: las comunidades. La noción de comunidad servirá de referente para enmarcar el estudio de los problemas sociales y culturales actuales a modo de forma especial de agrupación y de organización social diferenciada de las demás que permite una mejor resolución de problemas sociales.
Otra importante vertiente del Seminario tiene que ver con una de las principales preocupaciones de los juristas, que está dedicada a la resolución de controversias; por ello, se centra en la justicia. Su tarea se lleva a cabo de forma preventiva y pacificadora, saldando las consecuencias de los conflictos, muchas veces terribles, no sólo entre particulares sino entre los grupos en que los seres humanos se integran. Aunque las agrupaciones humanas que interactúan socialmente pueden mantener relaciones cordiales, colaborativas y de cooperación, también, ocasionalmente, pueden dar lugar a malentendidos y problemas que desembocan conflictos abiertos que perturben la paz social e, incluso, mundial. La diversidad de los conflictos exigen una investigación de índole comprensiva porque es la única forma de prevenirlo y, una vez producido, de afrontarlo y solventarlo.
El conflicto
Los grupos humanos que interactúan socialmente pueden mantener relaciones cordiales y de cooperación, pero también, ocasionalmente, pueden surgir incomprensiones y problemas que desemboquen conflictos abiertos que perturben la paz social e, incluso, mundial. Según puede verse en las diapositivas del margen, el conflicto adopta una dualidad de enfoques antagónicos que dificulta su tratamiento pero que debe ser abordado por los juristas para resolverlo o, cuando menos, minimizarlo.
Ante un reto cabe una descripción del problema, que se realiza bajo diversos parámetros, cuya adecuada evaluación exige un buen discernimiento (prudencia). También se requiere una respuesta a los retos. Ante una enfermedad, una quiebra, una crisis financiera, un suspenso, una falsedad informativa, etc., no basta saber qué está pasando (algo que se puede describir o analizar con cierto rigor) sino afrontar el reto que el problema supone. Ese es el planteamiento de este Seminario en relación con la Justicia y el Derecho. Trata de describir los retos del mundo actual, de su cultura, de su economía, de su historia, para afrontarlos adecuadamente. Se trata de encontrar salidas razonables a los problemas sociales provocados por la deriva tecnológica y, ante todo, por el dinamismo del poder político. Todo ello orientado a una investigación jurídica y cultural.
Profesor de Filosofía del Derecho. Universidad Complutense de Madrid.