La IAP es un método que combina el conocimiento y la acción, implicando activamente a la población en todas las fases del proceso. Esta metodología busca no solo investigar la realidad social, sino también transformarla a través de la participación comunitaria.
En el barrio del Rastro, esta aproximación se traduce en la creación de espacios de encuentro donde los vecinos pueden compartir sus inquietudes y proponer soluciones conjuntas a los problemas locales. La implicación activa de la comunidad permite identificar necesidades reales y diseñar estrategias que promuevan el bienestar colectivo. Además, el proyecto fomenta la creación de redes sociales que refuerzan el sentido de pertenencia y la cohesión social.
Uno de los elementos clave de la IAP es la definición de fases claras en el proceso de investigación y acción. El proyecto en el barrio del Rastro sigue esta estructura, que incluye:
Toma de contacto y diagnóstico participativo: El equipo técnico se acerca a la comunidad para conocer sus necesidades y expectativas. Esta fase es fundamental para establecer una relación de confianza y fomentar la participación activa de los vecinos.
Análisis de necesidades y diseño de acciones: Los participantes identifican los problemas más relevantes y diseñan estrategias conjuntas para abordarlos. Este proceso permite que las soluciones propuestas respondan a las necesidades reales de la comunidad.
Implementación de acciones y evaluación: Las acciones diseñadas se ponen en marcha, y se realiza un seguimiento para evaluar su impacto y ajustar las estrategias si es necesario.
El proyecto de IAP en el barrio del Rastro ha tenido un impacto significativo en la comunidad. Además de mejorar la calidad de vida de los vecinos, ha promovido la participación ciudadana y la recuperación de espacios públicos. Las redes sociales creadas a través de este proceso han fortalecido el tejido comunitario, permitiendo que los vecinos trabajen juntos para enfrentar los desafíos locales.
En el video, se observa cómo los vecinos del barrio del Rastro se sienten parte de un proyecto colectivo que les permite tomar decisiones sobre su entorno. Este sentimiento de pertenencia y empoderamiento es uno de los principales logros de la IAP, que va más allá de la investigación para convertirse en una herramienta de cambio social.
El proyecto desarrollado en el barrio del Rastro demuestra que la IAP es una metodología poderosa para promover la participación ciudadana y la transformación social. Al situar a las personas en el centro del proceso, se fomenta el empoderamiento comunitario y la construcción de redes sociales que mejoran la calidad de vida y fortalecen la democracia participativa.
Este enfoque nos invita a reflexionar sobre la importancia de involucrar a las comunidades locales en los procesos de investigación y acción social, reconociendo su capacidad para generar conocimiento y promover el cambio social desde la base. Como muestra el proyecto del barrio del Rastro, la IAP no solo es una herramienta para comprender la realidad social, sino también para transformarla de manera colectiva y sostenible.
En el siguiente carrusel de imágenes podéis conocer mejor la propuesta de trabajo desarrollada a través del Teatro Comunitario, coordinado por Mairea Segui Buenaventura: