Es el punto de partida. Aquí te encuentras con TECHO y descubres cómo puedes ser parte del cambio. Visitamos universidades, colegios y espacios donde está la juventud con ganas de actuar. También lanzamos campañas en redes para que más personas se sumen.
En esta etapa todo se trata de conocernos y saber cómo puedes aportar desde tus talentos.
Una vez decides unirte, llega el momento de conectarte de verdad con la organización.
En dos jornadas conocerás qué es TECHO, cómo trabajamos y cuál será tu rol en los proyectos. Es el espacio donde descubres tu equipo, el territorio y tus primeras responsabilidades.
¡Aquí pasa la magia! Durante varios meses te sumas a la acción: construyes, lideras, acompañas y aprendes. Es la etapa más intensa, donde fortaleces tus capacidades y vives la Mística TECHO al máximo.
Cada experiencia te forma como agente de cambio dentro y fuera de la organización.
Nada termina, todo se transforma
En esta fase miramos atrás para reconocer todo lo vivido, compartir aprendizajes y celebrar los logros del ciclo. También es el momento de decidir si quieres seguir creciendo en un nuevo rol dentro del voluntariado.
Porque tener un ciclo claro nos ayuda a planificar mejor, ofrecer experiencias de calidad y fortalecer la identidad de cada voluntario.
Cada etapa tiene su momento, su energía y su propósito… y todas juntas hacen que el voluntariado en TECHO sea una experiencia que trasciende la organización.
¡El aprendizaje también es parte del voluntariado!
Aquí encontrarás espacios creados para fortalecer tus habilidades, aprender cosas nuevas y seguir creciendo dentro (y fuera) de TECHO.