Es obligatorio realizar la verificación del estado del segmento de red en los MP, validando la VRF correspondiente antes y después de cualquier intervención sobre la fibra óptica. Esta revisión permite confirmar la correcta operación del servicio y garantizar la continuidad del tráfico durante y posterior a las labores programadas.
Previo a la intervención, se debe comprobar que los hilos de fibra a intervenir se encuentren dentro de los parámetros ópticos permitidos (potencia de transmisión y recepción). En caso de que alguno de los hilos se encuentre fuera de los rangos operativos establecidos, no se autoriza la ejecución del trabajo. En dicha situación, se deberá generar un reporte técnico con evidencias (lecturas ópticas, interfaces afectadas, topología involucrada) y escalarlo al NOC, quien definirá los pasos a seguir.
La red troncal de fibra óptica está compuesta por 40 hilos activos que parten desde los MP. Las interfaces ópticas se encuentran identificadas y numeradas desde la 44 hasta la 5, asociando los hilos del 1 al 40, respectivamente. Dependiendo de la topología implementada, los enlaces pueden operar en modo dúplex o BiDi, utilizando los módulos de fibra óptica correspondientes.
Es fundamental destacar que cualquier movimiento, manipulación o intervención sobre la fibra óptica debe contar con la autorización previa del NOC, con el fin de garantizar la estabilidad de la red, la correcta coordinación operativa y la mitigación de riesgos de afectación al servicio.