El parque se asienta sobre la antigua Quinta Guillermina, creada en 1908 por Alfredo Guzmán y su esposa, Guillermina Lestón de Guzmán, para el cultivo de cítricos traídos del extranjero. En 1927, se construyó allí una casa de fin de semana diseñada por el arquitecto José Graña, una residencia de estilo ecléctico que fusiona elementos art decó, neocoloniales y modernistas.
En 1969, la quinta fue cedida a la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, que en 1972 creó el Parque Batalla de Tucumán, aunque popularmente es conocido como Parque Guillermina en honor a la antigua propietaria.
La casa histórica atravesó distintas etapas de gestión: estuvo al cuidado de la Fundación Amigos del Parque Guillermina, luego pasó a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT y en 2012 fue declarada Casa Museo Guillermina Lestón de Guzmán. En 2014 se restauraron la fachada, los jardines y los interiores para garantizar su preservación patrimonial.