El predio donde hoy se ubica el parque albergó originalmente un jardín zoológico creado en 1905, famoso por la presencia de la elefanta Ernestina, uno de los grandes atractivos de la época.
La construcción del parque comenzó en 1928 y fue inaugurado el 24 de marzo de 1929 por el gobernador José Sortheix y el intendente Juan Luis Nougués. Ese día también se colocaron bustos en homenaje a Nicolás Avellaneda —expresidente tucumano— y al filántropo Antonino Lamberti, obras del escultor Juan Carlos Iramain.
A lo largo del tiempo, el espacio recibió distintas intervenciones: la instalación de la estatua de Diego de Villarroel en 1935 (hoy reubicada en la Plaza de la Fundación), y la construcción del edificio del actual Instituto de Maternidad en 1948.
En sus primeros años, el parque contó con una pileta pública que funcionó hasta 1970. Desde entonces, ese espacio se utiliza como anfiteatro para actividades culturales, artísticas y comunitarias.