Somos Urrup Antzerkia, un grupo de teatro amateur de Ordizia formado por personas de distintas edades y generaciones a las que nos une una misma afición: hacer teatro. Algunos llevamos muchos años; otros acaban de llegar. Hay quien viene simplemente a disfrutar y aprender, y quien ha encontrado aquí el comienzo de una trayectoria profesional. Esa mezcla y esa renovación constante forman parte de lo que somos.
Somos un grupo amateur y queremos seguir siéndolo: hacemos teatro por afición, porque nos gusta, pero nos tomamos muy en serio cada obra que subimos al escenario.
Nuestra historia comienza en 1991, cuando Marisol Cavero, su hermano y varias personas que habían dado sus primeros pasos en el teatro en el Instituto Oianguren de Ordizia decidieron continuar aquella experiencia por su cuenta.
En 1992 llegó nuestra primera obra ante el público: Cuéntalo tú, que tienes más gracia, de Juan José Alonso Millán. Por entonces todavía éramos el Grupo de Teatro Ordizia. En 1993 participamos también en las actividades del Kilometroak 93 de Ordizia, organizado por Jakintza Ikastola, y seguimos dando forma a un proyecto que todavía estaba buscando su camino.
Un momento decisivo llegó en 1994, cuando Rosa Rojo comenzó a dirigir el grupo. Desde entonces, generación tras generación, ha acompañado y dirigido nuestro trabajo sobre las tablas.
Durante aquellos primeros años fueron llegando Shakespeare, Oscar Wilde, Lorca, Chéjov, Aristófanes y muchos otros autores y autoras; la comedia, el drama, el humor negro, el teatro infantil y obras creadas o adaptadas por nosotros mismos. También llegó progresivamente el euskera al escenario, muchas veces gracias al trabajo de traducción y adaptación realizado desde el propio entorno del grupo.
En 1999 adoptamos el nombre con el que seguimos caminando hoy: Urrup.
Y hay una cita que se ha repetido desde aquellos primeros años: el estreno de verano en Ordizia. Durante décadas, la llegada de las fiestas ha significado para nosotros semanas de ensayos, nervios, decorados, vestuario y últimos retoques antes de encontrarnos de nuevo con el público del Herri Antzokia.
Desde Ordizia hemos llevado nuestras obras a Beasain, Lazkao, Ataun, Zaldibia, Ormaiztegi, Zegama, Tolosa, Soraluze y muchos otros escenarios, dentro y fuera del Goierri.
Antes hay meses buscando una obra que encaje con las personas que forman el grupo ese año; textos que adaptar o traducir; personajes que descubrir; decorados que imaginar y construir; vestuario, música, carteles, luces, sonido y muchas horas de ensayo.
Buena parte de nuestra historia se ha hecho así: entre todos y con los recursos disponibles.
A lo largo de los años también hemos preparado trabajos para públicos y ocasiones muy diferentes: espectáculos infantiles, actuaciones vinculadas al 8 de marzo, residencias de mayores, asociaciones y otras iniciativas de la vida cultural y social de nuestro entorno.
Esa dimensión comunitaria forma parte de Urrup tanto como nuestras obras y nuestros estrenos.
Desde nuestros primeros años, en Urrup han ido entrando y saliendo personas diferentes. Algunas permanecen durante décadas; otras participan en una o varias obras; algunas llegan sin haber pisado nunca un escenario.
Para el grupo, esa renovación no es algo negativo, sino una de las razones por las que este proyecto sigue vivo, se mantiene fresco y crea lazos entre generaciones.
Urrup ha sido durante años un lugar donde acercarse al teatro, probar, aprender y descubrir si lo que parecía solamente una afición podía convertirse en algo más. Por aquí han pasado intérpretes que posteriormente han desarrollado una carrera profesional, entre ellos Aitziber Garmendia, Sara Cózar, Garikoitz Lariz, Maider Bartolomé, Gorka Lariz y Erea López, además de muchas otras personas que han continuado vinculadas de distintas maneras al teatro, la televisión, el cine y las artes escénicas.
Pero la inmensa mayoría estamos aquí por una razón mucho más sencilla: porque nos gusta hacer teatro.
No hace falta aspirar a vivir de ello. Basta con tener curiosidad, ganas de aprender y ganas de disfrutar compartiendo escenario y trabajo con el grupo.
Las caras cambian. Las obras cambian. Incluso la forma de hacer teatro ha cambiado mucho desde aquellos primeros ensayos de los años noventa.
Seguimos reuniéndonos para convertir un texto en personajes, un espacio vacío en un escenario lleno de vida y muchos meses de trabajo en un rato compartido con el público.
Seguimos aprendiendo unos de otros. Seguimos incorporando gente nueva. Seguimos riéndonos durante los ensayos y poniéndonos nerviosos antes de salir a escena.
Y seguimos esperando ese instante en el que se apagan las luces de la sala, se encienden los focos y comienza otra historia.
Urrup siempre ha sido un grupo abierto. No necesitas experiencia previa ni querer dedicarte profesionalmente al teatro.
Si tienes ganas de probar, aprender, disfrutar, conocer gente y descubrir qué ocurre a este lado del telón, escríbenos.