Qué es Aprendizaje-Servicio (APS)
FUENTE: http://sitios.itesm.mx/va/dide2/tecnicas_didacticas/sl/qes.htm
El aprendizaje-servicio enlaza dos conceptos complejos: acción comunitaria, el "servicio" y los esfuerzos por aprender de la acción, conectando lo que de ella se aprende con el conocimiento ya establecido, el "aprendizaje".
Los primeros practicantes del aprendizaje-servicio se apoyaron pedagógicamente en el campo de la educación experiencial. Para asegurar que el servicio promoviera un aprendizaje significativo, ellos buscaron conectar la experiencia de los estudiantes con la reflexión y el análisis provisto en el currículum. Ellos señalaron la importancia del contacto con problemas sociales complejos y contemporáneos, y los esfuerzos para resolverlos como un elemento importante de una educación integral..
Un programa de aprendizaje-servicio busca que los participantes actúen no en términos de caridad sino desde una perspectiva más amplia como la justicia y política social.
Por ejemplo, los programas de aprendizaje-servicio no deberían limitarse a reclutar estudiantes como voluntarios en centros alimentarios sino que deberían pedirles reflexionar porqué existe gente que no tiene comida. Los voluntarios de un programa de alfabetización deberían reflexionar cómo es que puede existir gente analfabeta en una "sociedad avanzada". El propósito de estas reflexiones es desarrollar en los estudiantes una conciencia cívica que les lleve más que a entender las causas de la injusticia social, a emprender acciones que posibiliten eliminar estas causas. Los proyectos de aprendizaje-servicio pueden ser utilizados para reforzar los contenidos del curso y para desarrollar una variedad de competencias entre las que se incluye el pensamiento crítico, habilidades de comunicación, liderazgo, un sentido de responsabilidad cívica.
Aunque en educación superior es frecuente que se le defina como programa, el aprendizaje servicio es también una filosofía y una pedagogía. Como programa, el aprendizaje-servicio hace énfasis en la realización de tareas para afrontar necesidades humanas y de la comunidad en combinación con ciertos objetivos de aprendizaje. El aprendizaje-servicio es también una filosofía de crecimiento humano y visión social; es una filosfía de reciprocidad, que implica un esfuerzo concertado para mover de la caridad a la justicia, del servicio a la eliminación de necesidades. Como una pedagogía, el aprendizaje-servicio es una educación que se conecta con la experiencia como base para el aprendizaje basado en la intencionalidad de la reflexión que posibilite el aprendizaje. El modelo de Kolb (1984) ilustra el ciclo de aprendizaje experiencial en cuatro fases: la experiencia concreta, reflexión en la experiencia, síntesis y conceptualización abstracta, y experimentación activa.
Robert Sigmon (1979) enuncia tres principios para el aprendizaje-servicio:
1. Quienes reciben el servicio controlan el servicio que se proporciona.
2. Quienes reciben el servicio llegan a ser más capaces de servir y ser servidos por sus propias acciones.
3. Quienes sirven son también sujetos que aprenden y que tienen un control significativo sobre lo que se espera que aprendan.
Los objetivos que define el Aprendizaje Servicio son básicamente tres:
Mejorar la calidad del aprendizaje establecido en los objetivos curriculares del curso, manteniendo niveles de exigencia académica.
Los objetivos de servicio, que se traducen en un servicio o producto de calidad, que aporte solución a alguna problemática social real.
La formación de valores de los estudiantes presentes en las actividades del curso, tales como la participación, la responsabilidad social, el emprendimiento, el respeto, solidaridad, etc.
El Centro Latinoamericano de Aprendizaje y Servicio Solidario (CLAYSS) define así el aprendizaje-servicio:
Es la metodología pedagógica que promueve actividades estudiantiles solidarias, no sólo para atender necesidades de la comunidad, sino para mejorar la calidad del aprendizaje académico y la formación personal en valores y para la participación ciudadana responsable.
Definición de la Pontificia Universidad Católica de Chile:
El Aprendizaje Servicio es una metodología pedagógica basada en la experiencia solidaria, en la cual los estudiantes, docentes y miembros de una institución comunitaria o pública trabajan juntos para satisfacer una necesidad de una comunidad, integrando y aplicando conocimientos académicos. Este esfuerzo se enmarca dentro de una visión más amplia, que es la de fomentar una formación de profesionales que sean socialmente responsables, y que trabajen por la búsqueda de justicia social.
Ventajas del Aprendizaje-Servicio
Los proyectos de aprendizaje-servicio pueden ser utilizados para reforzar los contenidos del curso y para desarrollar una variedad de competencias entre las que se incluye el pensamiento crítico, habilidades de comunicación, liderazgo, un sentido de responsabilidad cívica.
Un buen programa que combine el servicio y el aprendizaje:
Involucra a las personas en acciones responsables y retadoras por el bien común.
Proporciona oportunidades estructuradas para que las personas reflexionen críticamente en su experiencia de servicio.
Articulan objetivos claros de servicio y aprendizaje para todos los participantes.
Permite que quienes tengan necesidades definan esas necesidades.
Clarifica las responsabilidades de la organización y de cada una de las personas involucradas.
Compagina los proveedores de srivcio y las necesidades de servicio a través de un proceso que roconoce las circunstancias cambiantes.
Espera compromiso organizacional genuino, activo, y sustancial.
Incluye capacitación, supervisión, monitoreo, apoyo, reconocimiento, y evaluación para responder a los objetivos de servicio y de aprendizaje.
Janet Eyler y Dwight E. Giles Giles (Eyler & Giles, 1999. "Where is learning in service learning?") señalan que la metodología de Aprendizaje-Servicio ofrece las siguientes ventajas:
Comprensión más profunda del tema de la materia
Comprensión de la complejidad de los problemas
Aplicación de los materiales de clase a problemas reales
Habilidades específicas necesarias en la comunidad
Conocimiento de las agencias de la comunidad
Nuevos encuentros de curiosidad natural acerca de ciertos temas
Conexiones entre la experiencia personal y las vidas de las personas
Mejora de las habilidades para el análisis de los problemas
Mejora el sentido de la importancia de la justicia social
Conexión con la comprensión de los problemas locales
Mayor valoración de la política pública
Transformación de la perspectiva personal
Desarrollo cognitivo
Diseño de Proyectos de Aprendizaje Servicio
Diseñar Experiencias de Capacitación en Aprendizaje-Servicio
Quienes organizan proyectos de Aprendizaje-Servicio necesitan colaborar con representantes de la comunidad para encontrar la manera de conciliar las expectativas de quienes participarán en el proyecto por parte de los estudiantes y por parte de la comunidad.
Para que las experiencias del Aprendizaje-Servicio resulten significativas, de mutuo beneficio y queden bien diseñadas, es necesario desarrollar un plan de acción que tome en consideración: los intereses de los estudiantes, la cantidad de tiempo que tienen disponible, y el alcance y dificultades del servicio que será desarrollado, así como llegar a acuerdos acerca de la manera en que será incorporada la preparación y la reflexión de la experiencia del servicio.
El Proceso de Planeación
La parte crítica de diseñar proyectos que realmente permitan la participación de los estudiantes en actividades que sean significativas para ellos y para la comunidad se da al establecer los equipos de planeación. Estos equipos deben incluir a estudiantes que tengan experiencia y liderazgo, miembros de la comunidad, y profesores o administradores. El equipo de planeación sirve como un cuerpo organizador y como un medio para incluir a miembros del campus y la comunidad con diferentes habilidades o destrezas, y recursos en determinar objetivos realistas y expectativas compartidas para un proyecto de servicio.
FUENTE: http://sitios.itesm.mx/va/dide2/tecnicas_didacticas/sl/qes.htm
ETAPA I. Esbozar el proyecto
El inicio de un proyecto de ApS acostumbra a partir de una idea –de un tipo de chispa germinal– que nos parece interesante, que tal vez nos apasiona y que vemos posible desarrollar con la voluntad de convertirla en una propuesta educativa.
1. ¿Cuál sería la necesidad o problema social al que se enfrentarían los chicos y chicas?
2. ¿Cuál sería el servicio concreto que los chicos y chicas llevarían a cabo?
3. ¿Cuáles serían los aprendizajes que se podrían vincular a este servicio?
1. Definir por dónde empezar
Puede ser útil plantearnos tres preguntas:
¿Qué podemos hacer?: ¿Partiremos de una buena práctica para transformarla en ApS? ¿Partiremos de un contenido de aprendizaje y buscaremos un servicio relacionado? ¿Partiremos de una necesidad social evidente?
¿Con qué compañeros y apoyo institucional?: ¿Contaremos con el apoyo de la dirección? ¿Lo emprenderíamos en solitario o en equipo? ¿Podemos contar con las familias o con voluntarios?
¿En qué lugar situar la experiencia?: En el caso de la educación formal: ¿en qué área, tutoría, crédito, dentro o fuera del horario escolar…? En el caso de la educación no formal: ¿en colonias, campamentos, club de tiempo libre…?
2. Analizar cómo está el grupo y cada miembro
·
los intereses y motivaciones que tienen los chicos y chicas del grupo.
· el nivel académico e intelectual y la experiencia previa en proyectos.
· la dinámica del grupo, liderazgo, roles y manera de gestionar los conflictos.
· el clima moral del grupo, las actitudes y los valores consensuados.
· ¿qué necesidades sociales reales o “causas” motivarían a los chicos y chicas?.
· ¿qué servicios podrían llevar a cabo, relacionados con estas necesidades?
· ¿qué entidades del entorno, comprometidas con estas causas, podrían colaborar con nosotros para ayudarnos a realizar el servicio?
3. Determinar un servicio socialmente necesario
4. Establecer los aprendizajes vinculados al servicio
Una vez identificado el servicio posible a la comunidad, conviene explotar su potencialidad pedagógica:
Desde la educación formal: se trata de precisar los contenidos académicos implícitos en el servicio, que serían vinculables a las diferentes materias: lengua, matemáticas, ciencias, tecnología, lengua extranjera, expresión plástica, educación física… y pensar como se podrían trabajar el aula de manera complementaria a la acción de servicio.
Desde la educación no formal: se trata de vincular el servicio al planteamiento educativo de la entidad y sus objetivos educativos. Además, es preciso ver si el marco más adecuado es en actividades fuera del horario lectivo, en fines de semana, o bien en vacaciones.
ETAPA II. Establecer relación con entidades sociales
Al final de esta etapa deberíamos tener un documento firmado de común acuerdo por todas las partes implicadas, en el cual se expresen los compromisos asumidos por todos.
5. Identificar las entidades sociales para colaborar
Una vez esbozado el proyecto que se quiere realizar, podemos comenzar a buscar las entidades soci
ales que mejor pueden ayudarnos a tirarlo adelante. Será de mucha ayuda que cerca de nosotros haya alguna institución que ya tenga hecho un rastreo de la zona y cuente con un inventario de las entidades sociales del entorno y de las posibilidades de servicio que ofrecen.
6. Plantear la demanda y llegar a un acuerdo
Una vez aclarada la propuesta, la entidad social debe decidir si la puede asumir. En este caso, eso significa comprobar si la demanda encaja bien con los objetivos de la entidad, si realmente obtendrá alguna ayuda en su tarea habitual –no olvidemos que se trata que los chicos y chicas hagan un servicio real y no ficticio–, y si cuentan con los recursos y la infraestructura suficiente para realizar la parte del proceso que les corresponda.
En el supuesto de que todas las respuestas sean positivas, es el momento de formular el acuerdo de colaboración que, además de expresar la voluntad de cooperar, tendría que detallar compromisos concretos que asumirán durante el proceso tanto los centros educativos como las entidades sociales.
ETAPA III. Planificar el proyecto
A grandes rasgos, se trataría de redactar un breve documento que nos sirva de guía para empezar el proyecto. Aunque después la realidad nos haga cambiar bastantes cosas, tendremos más reflejos y recursos para reaccionar cuanto mejor preparado esté el conjunto.
7. Definir los aspectos pedagógicos
El planteamiento educativo del proyecto debería detallar:· Objetivos educativos: de aprendizaje, de servicio, individuales, de grupo…
· Actividades: de aprendizaje, de servicio, de reflexión, de comunicación…
· Evaluación: previsión de los instrumentos y métodos de evaluación para saber si hemos conseguido los objetivos y, en su caso, del valor académico que les otorgamos.
· Papel y funciones del educador: Situar nuestro trabajo en la dinamización del proyecto, del grupo, de las entidades sociales, así como la formación que necesitamos para llevarlo a cabo.
8. Definir la gestión y la organización
La gestión del proyecto debería detallar:· Calendario y horario: Cuánto tiempo destinaremos al proyecto, cómo lo distribuiremos, cuando empezará y acabará…
· Requisitos previos de tipo formal: permisos, autorizaciones, notificaciones, seguros…
· Relación con las familias: información, conformidad, apoyo que les pedimos…
· Trabajo en red: concretaremos la coordinación con las entidades, acuerdos, reuniones, papel de cada uno…
· Materiales, infraestructuras y equipamiento: salas, fungibles, transportes, material de equipo…
· Difusión del proyecto: Cartas, trípticos, difusión en los medios de comunicación…
· Presupuesto: gastos, ingresos, sistema de control…
9. Definir las etapas del trabajo con el grupo
Antes de empezar a trabajar con los chicos y chicas, vale la pena imaginar qué tipo de esfuerzo les vamos a pedir en cada momento:
a) Etapa de preparación: ¿Cómo los motivaremos? ¿Cómo diagnosticaran el problema? ¿Cómo definirán el proyecto? ¿Cómo se organizarán para llevarlo a cabo? ¿Cómo percibirán lo que están aprendiendo en esta etapa?
b) Etapa de ejecución: ¿Cómo controlaremos la asistencia y la participación activa en el proyecto? ¿Cómo aseguraremos el registro de lo que se va haciendo? ¿Cómo recogeremos las impresiones de la entidad social durante la realización del proyecto? ¿Cómo percibirán lo que están aprendiendo en esta etapa?
c) Etapa de evaluación: ¿Cómo valoraran los chicos y chicas el servicio que han realizado? ¿Cómo evaluaran todo lo que aprendieron? ¿Cómo celebraran el resultado del proyecto? ¿Cómo se plantearan las perspectivas de futuro?
ETAPA IV. Preparar el proyecto con el grupo
Al final de esta etapa convendría contar con algun elemento de planificación elaborado por los chicos y chicas: un mural-calendario de trabajo, un dossier, etc.
10. Motivar el grupo· partir de los intereses reales y del momento de los chicos y chicas (deportivos, musicales, cinematográficos…) aprovechando sus códigos y lenguajes;
· aprovechar experiencias anteriores de otros grupos de chicos y chicas mayores;
· buscar testimonios directos de personas o entidades externas al centro que pueden invitar al grupo a participar de algún proyecto significativo;
· motivar directamente los líderes del grupo, para que ejerzan un efecto multiplicador;
· compartir el proyecto con otros grupos de iguales;
· aprovechar momentos “sensibles” a nivel social o bien a nivel familiar y del mismo grupo.
11. Diagnosticar el problema y definir el proyecto
Una vez motivado el grupo para pasar a la acción, se trata de definir con los chicos y chicas:· un diagnóstico de la situación o problema sobre lo que queremos actuar;
· los pasos clave de la planificación: qué, por qué, para quien, cuándo, con quién;
· los objetivos de aprendizaje y los resultados del servicio que nos planteemos alcanzar;
· el compromiso individual que cada cual toma en el marco del proyecto grupal, y
· el nombre que le daremos a nuestro proyecto.
· qué organización en equipos o comisiones será necesaria (para tareas generales y para las tareas propias del servicio que haremos) y qué responsabilidades individuales;
· qué calendario de trabajo tendremos que seguir para completar el trabajo en los plazos previstos.
· identificar los aprendizajes conseguidos o reforzados,
· valorarlos y prever su transferencia a otras situaciones vitales,
· autoevaluarse,
· corregir y readaptar el proyecto, si el proceso de planificarlo nos ha revelado aspectos inicialmente no previstos.
12. Organizar el trabajo que se llevará a cabo
13. Reflexionar sobre los aprendizajes de la planificación
ETAPA V. Ejecutar el proyecto con el grupo
Al final de esta etapa deberíamos contar con material gráfico o audiovisual suficiente como para poder dejar constancia concreta de lo que hemos hecho.
14. Ejecutar el servicio
Como estamos inmersos en un proyecto con dos tensiones, la del aprendizaje y la del servicio, hemos de poder atender:· el trabajo en el aula, tanto el teórico como el técnico;
· el trabajo sobre el terreno: asistencia, constancia, encaje con la entidad acogedora, competencia, ajustes en el servicio…
· el seguimiento individualizado.
· el mantenimiento o la alimentación de la motivación inicial.
15. Relacionarse con el entorno
De manera simultánea al servicio que estamos llevando a cabo, habrá que mimar:· la relación con las familias de los chicos y chicas: tenerlas al día, responder sus dudas;
· el trabajo en red con las entidades sociales con las cuales impulsemos el proyecto, y
· la relación con las administraciones públicas, para sumar esfuerzos y reconocimientos.
· comunicar y difundir: con los recursos de la escuela o entidad (boletín, web, folletos…); a los medios de comunicación locales (prensa, radios, televisión…); a partir del montaje de una exposición o de un espectáculo…
· identificar los aprendizajes conseguidos o reforzados a partir de ponerse en acción,
· valorarlos y prever su transferencia,
· autoevaluarse
· corregir y readaptar el proyecto si el proceso de ejecutarlo nos ha hecho percatar de aspectos inicialmente no previstos y aún tenemos posibilidades de modificarlo.
16. Registrar, comunicar y difundir el proyecto
17. Reflexionar sobre los aprendizajes de la ejecución
ETAPA VI. Finalizar el proyecto con el grupo
Al final de esta etapa sería bueno contar con algún elemento de valoración elaborado por los mismos chicos y chicas: mural, dossier, recopilación de entrevistas, reportaje para alguna revista local…
18. Evaluar los resultados del servicio
Hay que equilibrar la valoración del proceso y la del resultado: un proceso interesantísimo puede, pese a todo, ir acompañado de unos resultados pobres, y al revés. Medir el impacto y evaluar objetivamente nuestra acción de servicio querrá decir:· poner a trabajar los equipos y las comisiones de trabajo sobre su propio rendimiento,
· consultar los instrumentos de registro de los que nos hemos dotado;
· contabilizar todo cuanto, siendo posible, tenga sentido;
· implicar a la comunidad en la evaluación de nuestro servicio: las entidades con las que hemos estado trabajando, las mismas personas destinatarias del proyecto, etc.,
· sacar conclusiones globales.
19. Evaluar el conjunto de los aprendizajes adquirido
20. Proyectar perspectivas de futuro
Es preciso estimular la apertura a un compromiso más sólido, que puede pasar por diferentes vías:· continuar el proyecto, bien porque no se ha acabado o bien porque puede mejorarse;
· cambiar de proyecto, porque se nos ha abierto el apetito y hay muchas necesidades a atender;
· pasar el testigo a otro grupo y convertirnos en agentes sensibilizadores.
· gratificar los esfuerzos invertidos y reforzar la autoestima;
· comunicar los resultados a las familias;
· consolidar los vínculos con las entidades con el que hemos trabajado en red, y
· difundir el trabajo realizado.
21. Celebrar la experiencia compartida
ETAPA VII. Evaluación multifocal
Al final de esta etapa sería conveniente elaborar un informe o memoria sencilla y práctica de la experiencia realizada, a fin de que no se olvide fácilmente y pueda servir de inspiración a otros educadores y grupos a la hora de emprender nuevos proyectos
22. Evaluar el grupo y cada chico/chica
· ¿cómo han evolucionado los intereses y motivaciones de los chicos y chicas?
· ¿cómo ha evolucionado el nivel académico e intelectual y la adquisición de experiencia?
· ¿cómo ha evolucionado la dinámica del grupo, liderazgo, roles y manera de gestionar los conflictos?
· ¿cómo ha evolucionado el clima moral del grupo, las actitudes y los valores consensuados?
23. Evaluar la experiencia en tanto que proyecto ApS
a) revisar todo cuanto planificamos: identidad del proyecto, objetivos educativos, relación con las familias, requisitos de tipo formal, aspectos organizativos, balance económico, etapas de trabajo con el grupo;
b) plantearnos la sostenibilidad del proyecto, en clave de recursos económicos, inversión en recursos humanos, satisfacción efectiva de la necesidad social que había que atender…
También podemos evaluar el trabajo en red con las entidades y completar la Autoevaluación del educador.
FUENTE: https://innovacioneducativa.fundaciontelefonica.com/blog/2014/05/19/como-crear-un-proyecto-de-aprendizaje-servicio/