Este artículo está en la carpeta de proyectos porque de todos los proyectos, los que hacemos con los apadrinamientos, son los más entrañables, sobre todo cuando se trata de jóvenes como Guillermo.
Creo que son cientos de niños a los que hemos podido ayudar gracias a los padrinos y muchos han conseguido formarse y encontrar algo de luz en su camino.
ESCRITO DE ROSA:
Hacia un lugar llamado TENACIDAD
Para encontrarme con la Tenacidad he tenido que hacer una parada en Lima, ciudad nada apreciada por mí. Es una ciudad inmensa, que está en un constante crecimiento. Su cielo es casi constantemente grisáceo y el aire que se respira altamente contaminado; no se necesita fumar para ennegrecerse los pulmones. Fuera del casco urbano, el color que predomina es el arenoso, con cerros que se levantan a ambos lados de la panamericana y que han sido inundados por la construcción de múltiples viviendas, casitas, con todo el aroma de pobreza y miseria, asentamientos creados al toque de la necesidad. La circulación es intensa y abigarrada y el devenir por esas carreteras exige una habilidad suprema. Llegada la noche, la fealdad de esos cerros se oculta tras el centelleo de múltiples y suaves luces que se esparcen a uno y otro lado a modo de pequeños racimos de belenes. Es en ese entorno, en una de sus calles, donde quedé con Guillermo para hablar y tomar un gran y riquísimo jugo de papaya.
Guillermo Jilapa es un muchacho de 19 años que está estudiando “Técnico en informática”. De aquí a diciembre habrá obtenido su título sin que ello suponga un punto final en su proyecto de vida. Le conocí hace 6 años revoloteando por Oxa, siendo un niño apadrinado por la ONG y viviendo con su abuelo ya que su madre había fallecido. Las circunstancias le encaminan a Lima, donde reside ahora desde hace 2 años, con su abuela materna. Reconoce que al inicio el cambio le costó bastante, pero se satisface de la decisión con orgullo por lo que ha supuesto de construcción en su vida. Al principio, se enganchó de forma obsesiva a los videojuegos, que eran para él una segunda familia; consiguió superarlo estando totalmente atareado. Su vida está totalmente ocupada entre el estudio (Instituto Senati) y el trabajo en una empresa que tiene acuerdos con dicho instituto. Le gusta el deporte, de forma especial el fútbol, y le gustaría practicarlo pero carece literalmente de tiempo. Para hacer algo de movilidad se levanta más temprano para poder ir caminando a los diferentes lugares. Quisiera dedicar tiempo a la lectura pero se siente atrapado en esa dualidad de estudio y trabajo. La lectura de contenido esotérico y místico es su preferida. Ve en los obstáculos oportunidades de superación y no se amilana frente a ellos. Se considera una persona luchadora, constante y pienso que lo ha estado demostrando.
Mira al futuro como un campo de posibilidades. A partir de diciembre, ya con su título, se va a poner a trabajar durante dos años en una empresa con la que ya está iniciando contactos. Quiere acceder al mundo laboral con sus plenas capacidades no tanto para adquirir experiencia como para ahorrar y de esta forma llegar a la universidad. Su siguiente propósito es estudiar Ingeniería en Redes y Comunicaciones, una carrera de 5 años. No le importaría viajar al extranjero, movilizarse hacia otro lugar y por eso tiene también en mira una preparación en el inglés. Me dice bien a las claras, que si no corremos riesgos no sabremos nunca qué ocurrirá. Tiene novia y admira de ella también su esfuerzo y superación aunque a ella le costaría más alejarse de las tierras peruanas. Todo está por ver, pero le gustaría vivir en familia, casarse, tener hijos.
Una ilusión … que su padrino, que le sigue apoyando, le volviera a escribir. Recuerda que hace tiempo le escribió una vez y le mandó un regalo. No quiere ningún regalo, el gran regalo mismo sería la carta.
Siempre ha sido un placer encontrarme con este chico. Guillermo Jilapa es un ejemplo de tenacidad, de constancia y de superación. Mis mejores deseos para todo su proyecto de futuro, de vida, de andadura y superación personal.