El ballet a menudo, es pasado por alto y con frecuencia no es incluido entre las actividades escolares. Muchos de los educadores y gran parte del público en general consideran que el ballet es una actividad frívola y sin merito educativo.
Pero incluir las artes en los estudios es importante para el crecimiento, la autoestima y la expresión creativa de niños y jóvenes, y no es en absoluto trivial para su proceso de aprendizaje.
La danza les permite a los alumnos moverse al mismo tiempo que pensar y sentir, en ninguna otra materia ellos tienen la posibilidad de expresarse y comunicarse por medio del movimiento, un medio natural de expresión en sí mismo.
La danza despierta nuevas percepciones lo que les ayuda a aprender y a pensar de nuevas formas, promueve el trabajo en equipo y aumenta la comprensión y la diversidad de los valores de todas las personas. Y al mejorar las habilidades de percepción, observación y concentración, les ayuda a los estudiantes en todos los demás temas de la escuela.
Asimismo, el objetivo de este programa no solo es descubrir bailarines, sino que también, atraer al público infantil al mundo de las artes, formando a los que serán el futuro público del Ballet.
Las artes escénicas –y en especial en ballet- necesitan de un nuevo público joven y entendido, ofreciendo a cambio todos los beneficios formativos de una disciplina académica, ayudándolos incluso a saber relacionarse en la vida con sectores de un mayor grado cultural, y por tanto, alejarlos de ciertos ámbitos que a padres y educadores tanto nos preocupa.
Los beneficios de la danza suelen apreciarse al poco tiempo de su práctica. Los estudiantes aprenden ciertas reglas de orden y disciplina que el ballet exige, por lo que mejoran considerablemente sus modales y actitud, lo que ninguna otra materia del colegio les puede aportar de manera tan efectiva.
Ellos saben reconocer que el ballet es elegante y sutil y perciben su belleza. Eso les hace querer aprender y mejorar con entusiasmo y naturalidad.
El programa de estudio de ballet para esta propuesta se basa en la práctica de la técnica clásica, clases de ballet que tienen duración de una hora para los más pequeños y para jóvenes de hora y media a dos horas integrando la práctica, la interpretación, la creación y la teoría de este arte danzario.
Los acudientes podrán ser parte y testigos del proceso de las estudiantes en eventos como clases abiertas, recitales y galas semestrales y/o anuales y así proyectarlas como bailarinas.
Para lo anterior cabe recordar el compromiso del acudiente y del estudiante, cada logro será otorgado por mérito, disciplina, y talento; el estudio de cualquier manifestación artística danzada de manera alternativa o profesional requiere de un especializado entrenamiento físico hoy día relacionado y complementado con entrenamiento deportivo de alto rendimiento, por ende su práctica debe ser de manera responsable, guiada, constante y disciplinada para evitar riesgos de lesiones físicas a corto y largo plazo presentes siempre en actividades donde se usa el cuerpo como instrumento principal de movimiento integral.