CREENCIAS FALSAS SOBRE LA MEMORIA
La memoria es una cosa. La memoria no es un órgano que podamos ver, tocar o radiografiar. Es un conjunto de capacidades o habilidades.
La memoria es un almacén que guarda los recuerdos. La memoria no es perfecta e infalible, comete errores y distorsiones y se inventa hechos que nunca sucedieron.
Yo tengo mala memoria. La memoria puede mejorarse con el entrenamiento.
Los recuerdos se basan en la percepción y en la experiencia. La memoria no es una acumulación pasiva y fija de datos, nuestra imaginación y nuestra personalidad son capaces de suplir las lagunas de la memoria adornando cualquier acontecimiento.
¿Qué es la Memoria?
Capacidad para percibir, almacenar y recuperar la información. Esta información puede ser de muy diversa índole, desde la sensorial y la motriz hasta la muy abstracta y elaborada. La memoria está íntimamente ligada con el aprendizaje.
FUENTE: http://docencia.udea.edu.co/Psicologia/memoria.html
La memoria es una de las principales funciones del cerebro humano y es el resultado de las conexiones sinápticas (descargas químico-eléctricas) entre neuronas, siendo estas las responsables de que el ser humano pueda retener situaciones que se desarrollaron en el pasado. Este es el comienzo de los recuerdos cuando las neuronas integradas en un eficiente circuito refuerzan la intensidad de la sinapsis. El rasgo diferencial de la memoria humana es el poder viajar al pasado y también planear el futuro.
FUENTE:
http://www.definicionabc.com/general/memoria.php
Funciones básicas de la memoria
Las funciones básicas de la memoria (también denominados PROCESOS) son tres, a saber: codificación, almacenamiento y recuperación.
Codificación: es el proceso por el cual la información es preparada antes de ser almacenada. La información puede ser codificada de diferentes formas: información sensorial de tipo visual, acústica, o semántica, a través de imágenes, sonidos, o experiencias.
Almacenamiento: se le llama a la etapa continua a la codificación; cuando la información ya fue codificada, esta puede ser almacenada en la memoria a corto plazo o a largo plazo.
Recuperación: es el proceso final de la memoria, el que nos permite encontrar la información deseada en el momento que la necesitamos. Mediante el recuerdo podemos encontrar información de acontecimientos que fueron guardados en nuestra memoria en el pasado.
Tipos de memoria
Memoria sensorial: tiene la capacidad de registrar por un breve lapso la información que percibimos mediante nuestros sentidos. Dentro de la memoria sensorial podemos identificar dos tipos: memoria ecoica y memoria icónica. La memoria ecoica, también llamada sensorial auditiva, se encarga de almacenar por breves instantes los primeros segmentos del estímulo auditivo; este tipo de memoria es la requerida para llevar a cabo una conversación y por ende para hablar. Dentro de la complejidad de la memoria podemos encontrar tres tipos, con sus respectivas divisiones. La memoria icónica, también denominada sensorial visual, se encarga en conservar durante un breve periodo de tiempo las imágenes percibidas durante la fijación ocular. Esta memoria se encarga de captar el movimiento de las imágenes, y que las mismas permanezcan un tiempo en nuestra memoria antes de que estas se desvanezcan.
Memoria a corto plazo, también denominada memoria operativa, retiene la información generada por el medio que nos rodea, pero con una capacidad limitada. La información obtenida desaparece en un lapso de hasta 45 segundos aproximadamente, a menos que esta sea conservada en nuestra memoria con ayuda de la función de recuperación. Según la teoría “lapsus de juicio absoluto” de Miller, en la memoria a corto plazo sólo podemos almacenar siete ítems, con una variación de aproximadamente +/-2, esto se debe a que la memoria a corto plazo tiene una capacidad limitada para procesar los estímulos que han sido generados mediante la percepción de un elemento determinado. Una de las consecuencias más comunes de la memoria a corto plazo es la pérdida de los recuerdos (el olvido).
Memoria a largo plazo: este tipo de memoria puede almacenar permanentemente la información, esta memoria presenta una capacidad ilimitada para el almacenamiento de información. Dentro de la memoria a largo plazo podemos encontrar varias divisiones: memoria declarativa, procedimental, episódica, semántica, explícita e implícita. Memoria declarativa: se encarga de almacenar información sobre los acontecimientos; por ej: nombres, fechas, etc. Memoria procedimental: es la encargada en almacenar el conocimiento de las habilidades motoras y de los procedimientos realizados en el entorno. Nos muestra recuerdos que hemos almacenado mediante la práctica; por ej: como peinarnos, cómo escribir, etc. Memoria episódica: este tipo de memoria almacena (en ciertas ocasiones detalladamente) nuestras experiencias. Nos permite recordar vivencias y episodios ocurridos en un determinado lugar. Memoria semántica: este tipo de memoria almacena el conocimiento necesario para el uso del lenguaje, hechos relacionados con el mundo y conocimientos generales que no están por lo general basados en experiencias propias. Memoria implícita: está almacena información inconscientemente sobre hábitos, habilidades y nos permite de esta forma aprender a hacer ciertas cosas sin estar consciente de ello. Por ej: andar en bicicleta. Memoria explícita: a diferencia de la memoria implícita, con este tipo de memoria si sabemos que contamos con dicha información. La memoria explícita almacena información sobre hechos, aprendizajes y vivencias propias, de las que somos totalmente conscientes.
FUENTE: http://www.blogpsicologia.com/la-memoria/
Memoria visual. Tests de memoria visual. Cierre los ojos, vaya mentalmente hasta su casa, tome una cámara de fotos, fotografíe la primera ventana, luego la segunda, la tercera, si no tiene más ventanas visite alguna casa familiar y repita, fotografíe la cuarta, quinta, llegue hasta la décima.
Memoria visual. Tests de memoria visual. Ahora intente recordar: ventana 1 ..., 2 ..., 3..., 4..., 5..., 6...,7..., 8..., 9..., 10.... ¿Cómo le fue? El hemisferio izquierdo era yo cuando le decía un número, el hemisferio derecho era usted cuando lo reproducía.
Lo importante es que el hemisferio de la memoria visual que hacía los tests de memoria visual era el derecho, que se sintonizaba con el izquierdo a través del ejercicio.
La memoria funciona en base a un conjunto de reglas. Conocerlas y aplicarlas en las actividades diarias permite optimizar el rendimiento del sistema. Comencemos por visualizar su mecanismo:
Las huellas de la Memoria
Al efectuar una observación, su impacto se refleja en el cerebro bajo la forma de una inscripción de una huella. Si queremos consolidar ese registro debemos considerar la calidad de la representación. Cuando "la fotografía" es excepcionalmente buena o la intensidad emocional del impacto es profunda, la grabación se produce de manera automática. Pero en situaciones normales, es necesario recrear la vivencia original "enriqueciendo el código perceptivo".
Aprender a representar implica desarrollar la aptitud para resumir acontecimientos o informaciones diversas en fórmulas sintéticas que contengan sus elementos esenciales. Para lograrlo, debemos traducir lo que se percibe con la ayuda de un código abstracto-conceptual sostenido por la palabra y por otro concreto-sensorial apoyado en imágenes mentales.
"Imaginar" proviene del latín y significa "imitar lo real". Si de esto se trata, hay que lograr el máximo realismo al reconstruir el objeto o el dato en una imagen que integre la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto..... sin olvidar al menos común de todos los sentidos. Nos referimos a un "doble sistema de registro". Uno es el verbal, lógico, intelectual y propio del hemisferio izquierdo del cerebro. El otro es el sensorial, emotivo, sintético; crea imágenes multisensoriales y es característico del hemisferio derecho del cerebro.
Relaciones entre memoria visual y la lectura veloz
Si la memoria es un sistema, hay que aprender a decodificar los estímulos del medio en huellas de fácil acceso. Veamos un ejemplo: Cuando vamos al cine podemos recordar hasta los mínimos detalles de la película sin realizar esfuerzo alguno. En cambio, cuando leemos, registramos solamente generalidades. ¿A qué se debe?: durante la película, la exposición multimedia activa todas las áreas del cerebro y al leer utilizamos sólo la mitad de su capacidad. Es decir que usamos la memoria visual y los tests de memoria visual se producen cuando alguien nos pide que comentemos la película.
El método para convertir al concepto en una doble huella consiste en dividirlo: sin la palabra, para comprender un concepto tan sencillo como el de "piedra" necesitaríamos apelar a sus características: - dura, pesada, rugosa, etc.- y así el concepto perdería su unidad. Por otra parte, sin la imagen faltaría el soporte sensorial. El método de lectura que proponemos es que durante la lectura veloz se comprenda e imagine el texto, registrando cada novedad, como si se viera una película para enriquecer de esta manera el contenido de la memoria.
La memoria es capital humano. Por eso hay que construirla y organizarla como un mapa que ordene los conceptos según su jerarquía. La persona ordenada siempre encuentra lo que busca, la desordenada no.
Ante la falta de un método de estudio se estudia de memoria y eso no rinde, aunque se repita 100 veces lo mismo. Lo que ha demostrado gran eficacia es la repetición activa es decir esforzarse en reconstruir lo estudiado sin leerlo y también colocarse en un estado de receptividad máxima mediante las técnicas de relax y autocontrol del pensamiento.
Sin concentración no hay memoria posible y sin memoria no hay concentración. La memoria y la atención humana solamente pueden atender a 7 estímulos simultáneos. La falta de sabiduría condena a una vida atada a las urgencias, a la mentalidad de bombero. En cambio el que construye una red digital para lo que aprende (su capital intelectual) y para sus relaciones (capital social) logra seleccionar los datos transformándolos en conocimiento mediante el armonioso ensamble entre el sistema nervioso humano y el digital. Si se desarrolla al mismo tiempo la destreza respiratoria de aprender a inspirar información y a exhalar conocimiento.
La memoria como capital intelectual es la base de las exposiciones orales y escritas de alta efectividad porque los conocimientos se recuperan con facilidad sin necesidad de ser leídos y sin ayudas memoria apoyando así la credibilidad del orador.
La adecuada disponibilidad de los recursos del saber organizado predisponen con facilidad hacia el logro de los planes estratégicos que conjugan la creatividad creciente con la capacidad de implementación. Como dijo Eisntein la imaginación es más importante que el conocimiento. Y sin memoria no hay imaginación ni creatividad. No es justo quejarse por la falta de resultados cuando no se fijan metas claras. El tiempo futuro no debe ser una proyección de tendencias del pasado sino la expresión del deseo en imágenes multisensoriales. La visualización creativa del objetivo motoriza áreas emocionales que destraban el bloqueo al que a menudo somete la lógica del hemisferio izquierdo.
FUENTE: http://www.ilvem.com/shop/otraspaginas.asp?paginanp=486&t=MEMORIA-VISUAL.htm
Memoria auditiva
Existen otras personas que tienen más desarrollada la memoria auditiva, es decir, personas que se centran en la palabra ya sea escrita o hablada. Esto tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes. Es decir, en el momento en que una persona que recibe un halago, un mensaje de cariño o disfruta de una conversación profunda con un compañero de trabajo se siente bien hasta el punto de que puede llegar a idealizar el entorno.
En cambio, cuando recibe críticas puede ponerse a la defensiva o guardarlas interiormente con mucho dolor y decepción. En ese caso, tardará tiempo en olvidar lo sucedido de una forma inconsciente ya que por su propio modo de ser, las personas con una memoria auditiva muy desarrollada tienen dificultades para olvidar todo aquello que tiene que ver con la comunicación.
Es muy importante que este tipo de memoria se empiece a trabajar desde temprana edad. Para ello, podemos llevar a cabo ciertos ejercicios que les ayudará a mejorar su memoria auditiva. Ente estos ejercicios podemos destacar los siguientes.
Ejercicios para realizar todos los días. Por ejemplo, leerles un cuento y pedirles que luego nos lo repitan para ver qué es lo que han almacenado.
Ejercicios específicos. Aquí hay muchas opciones. Por poner un ejemplo, se puede repetir una serie de números escuchados en un orden determinado.
Ejercicios de discriminación. Por ejemplo, ir diciendo palabras en voz alta y tener que añadir otra más que rime con la anterior.
Ejercicios con ritmos. Hacer una serie de sonidos de animales y luego repetirlos en el mismo orden.
Ejercicios visuales – sonoros. Lo que se busca es que reforzar este tipo de memoria mediante el uso de sonidos que hagan referencia a ciertas imágenes visuales.
FUENTE: https://portalfinanciero.com/que-es-la-memoria-auditiva/14251
Memoria Corporal
La memoria corporal registra y conserva información de la cual no somos conscientes. Nuestras necesidades, emociones reprimidas, temores, así como las aspiraciones más íntimas, encuentran un lugar en el cuerpo para anidarse, la memoria corporal.
El contacto corporal responde a una necesidad básica del ser humano, indispensable para la supervivencia. El bebe, necesita “sentirse tocado” y estar al amparo de manos maternas que brinden cuidado, protección y sostén. Estas experiencias tempranas, son las primeras improntas sensoriales que se adhieren a la piel, a modo de mensajes pre verbales, estableciéndose así los primeros diálogos madre-hijo.
A partir de estos contactos primarios, el niño irá imprimiendo sensaciones, tanto físicas como emocionales, para ir forjando su ser. Su mundo sensorial y afectivo comenzará a poblarse, las necesidades se transformarán en deseos, los deseos en posibilidades o frustraciones. Estos serán los inicios para conquistar el mundo, así irá gestando su yo psíquico, que tomará como herencia ese bagaje sensorial de su “yo de sensaciones”.
La memoria corporal se basa en el contacto que es comunicación, es un vínculo que establecemos con otros seres u objetos, forma parte de la condición humana, es un don adquirido e incorporado que desarrollamos de modo inconsciente o natural, resulta un patrimonio habitual. Nuestra piel recibe permanentemente el contacto de la ropa y demás objetos que la rozan, pero es solamente a través de hacerlo consciente que se modifica la sensación y la cualidad del mismo, pudiendo captar texturas, temperaturas, sensación de peso, etc.
FUENTE: http://www.leonismoargentino.com.ar/INST434.htm
La memoria corporal hace referencia a los aprendizajes, que nos permiten desarrollar cierta actividades corporales en la cotidianidad, esta actividad están asociadas a los diferentes sentidos y a la sistematicidad orgánica la cual reacciona o actúa de cierta manera ante una situación que generalmente el cuerpo reconoce como hacerla, además de los peligros que esta conlleva. Entre las actividades cotidianas y que el cuerpo reconoce porque ya ha desarrollado un aprendizaje previo se encuentran: leer, escribir, bailar, caminar, correr, evitar o intuir algún peligro, se dice, que una vez el cuerpo a adherido a su inteligencia ciertos movimientos, sensorial o de represión, estos se vuelven habituales permitiendo una libre movilidad en actividades cotidianas.
“ Memoria significa en este caso la actualización, la repetición de una secuencia de movimientos que nos permite actuar en el mundo, y que constituye en gran parte la base de nuestros hábitos” (Alarcón, 2009, p.6).
Fushs describe seis tipos de memorias corporales las cuales hacen parte de nuestra memoria implícita: la memoria procedimental, situacional, intercorporeal, incorporada, la memoria del dolor y la memoria traumática. (Citado por Panhofer, 2012, p.3).
La inteligencia kinestésica
“es la habilidad para utilizar el propio cuerpo, para expresar una emoción (la danza), para competir en un juego (el deporte), para crear un nuevo producto (diseño de una invención) que constituyen las características cognitivas de uso corporal” (Gardner.1993). También se define como “un conjunto de habilidades relacionadas con diferentes aspectos Para controlar los movimientos del propio cuerpo con la finalidad expresiva y manejar objetos con destreza" (1993). La memoria cinestésica “es memoria corporal porque se trata de una dinámica de movimiento sentida y que es a la vez implícita. Esta forma de memoria sustenta la mayoría de nuestros movimientos y hábitos gracias a los cuales actuamos y vivimos en el mundo” (Alarcón, 2009, p.6).
FUENTE: http://www.academia.edu/7311005/Qu%C3%A9_es_memoria_corporal
Trastornos de la memoria
Según hemos mencionado, la utilización de la memoria es bastante amplia en la gama de actividades del ser humano. Siendo un porcentaje tan alto de actividades las que el hombre aprende después del nacimiento, a diferencia de muchos animales que nacen ya con una programación genética que les permite un nivel mínimo de superviviencia. En el humano incluso algunas de las funciones más elementales deben ser aprendidas para lograr un estado en el cual se pueda valer por sí mismo. Este aprendizaje se posibilita en la medida de la maduración de los órganos que para tal fin utiliza. Para todos estos aprendizajes se utiliza la memoria.
Asuntos como recordar una fecha, un número telefónico, un rostro, el nombre de la persona dueña de ese rostro, las letras de las canciones favoritas, sus melodías, los aspectos mas relevantes de los lugares conocidos, etc, son todas funciones de la memoria. Así mismo las habilidades como montar en bicicleta, escribir en el teclado, nadar, bailar, etc, que son funciones que se aprenden y aunque se dejen de practicar durante mucho tiempo, permanecen disponibles para su uso en el momento de ser requeridas; son funciones en las que interviene la memoria.
Cuando las funciones de la memoria no se ejecutan en forma satisfactoria, se producen los trastornos de la memoria, que para la psicología actual son un reto importante.
Los trastornos de la memoria varían en intensidad y duración. Con mucha frecuencia todos sufrimos algunos olvidos o algunas dificultades en recuperar información que ya tenemos almacenada. Pero las causas de estos olvidos pueden ser variadas.
Existe la posibilidad de falla de la memoria manifiesta en el olvido por represión. En estos casos en forma inconsciente el sujeto quiere alejar de la conciencia el contenido olvidado. En esta categoría de olvidos caen aquellos que Freud describió en su Psicopatología de la vida cotidiana.
Como ya mencionamos, el valor emocional de la información afecta su recuperación, el recuerdo que se tenga de la misma. En principio se recuerda más fácilmente los sucesos agradables que los desagradables o dolorosos. El estado de ánimo tiene una influencia directa y decisiva en la memoria y demás procesos cognitivos. Cuando se tiene un estado de ánimo específico la información congruente con ese estado de ánimo es más firmemente almacenada y la recuperación también se produce más fácilmente. Podríamos hablar de trastorno cuando se inhiben muchos de los contenidos propios de un estado emocional específico. La memoria se ve sesgada o distorsionada por la emoción.
Otro de los trastornos comunes de la memoria son las amnesias funcionales, que hacen referencia a una alteración de las funciones integradoras de la identidad, la memoria o la conciencia. Cuando se dan las amnesias funcionales, se da por ejemplo, pérdida de la memoria autobiográfica y el sujeto olvida hechos relevantes de su propia identidad.
Hay fallas en el proceso y la función de la memoria que no son propiamente olvidos o dificultades en el almacenamiento o la recuperación, sino que son distorsiones de la información. Algunos de estos trastornos alcanzan un grado de enfermedad ya y son llamados “paramnesias”; otros por el contrario son bastante poco frecuentes o leves en su ocurrencia. En ambos casos las manifestaciones pueden ser similares, pero diferir en la intensidad o frecuencia.
Entre las anomalías más frecuentes encontramos...
“Tu cara me parece conocida”: Que nos ocurre cuando encontramos una persona a la que conocemos (o creemos conocer) pero nos es imposible identificar (o determinar con quién tiene tal parecido).
Olvidar el nombre: Nos ocurre cuando identificamos plenamente la cara como la de alguien conocido, pero no podemos recordar el nombre.
Sensación de conocer: Este es el caso en que creemos firmemente conocer algo o saber algo, pero a la hora de utilizar ese conocimiento se fracasa. Esto nos ocurre con más frecuencia en materia semántica.
Fenómeno de “lo tengo en la punta de la lengua”: Está muy relacionado con el anterior y es específicamente la incapacidad de encontrar la palabra correcta para lo que se quiere decir, encontrando tal vez muchas asociadas o relacionadas pero sin que se ajusten exactamente a lo buscado.
Laguna temporal: Es cuando se olvidan algunos fragmentos de algo o lo ocurrido en un lapso específico, por lo general cuando en ese lapso no ocurre nada relevante y se estaban ejecutando funciones o labores sobreaprendidas.. Ejemplo, cuando olvidamos parte del recorrido habitual a nuestra casa: no recordamos cuando pasamos por determinado punto (por el que tuvimos que haber pasado).
Falsificación de la memoria o falsos recuerdos: El aparato psíquico fabrica recuerdos para llenar lagunas en la memoria. Este tipo de trastorno tiende a ser altamente problemático para el sujeto y ameritar especial cuidado desde la psicología.
“Deja vu”: Es una anomalía del reconocimiento que implica que experimentamos esa situación de “esto ya lo he visto” o “esto ya lo he vivido”, aún a sabiendas de que es la primera vez que lo vemos o vivimos.
“Jamais vu”: Es el caso contrario al anterior. Aquí, aunque el individuo conoce y sabe que conoce determinada situación y la recuerda, no experimenta ninguna sensación de familiaridad.