Freír muchos ajos lentamente en aceite (un par de guindillas no le vienen mal)
Subir el fuego, poner un buen chorro de vinagre (tapar ya que salpica)
Poner el aceite y el vinagre en un recipiente.
Echar más aceite y freír los pescados azules (ahora en verano están gordos y grasientos -para San Juán la sardina moja el pan-)
Cuando están hechos -pero poco- echar por encima la salsa.
SERVIR