Lo habitual es que todos los miembros de una familia sintonicen con la misma formación política. Es el caso de los Gil de Biedma (familia vasca de la presidenta de Madrid Esperanza Aguirre), Ybarra o Aznar, próximos al PP, o de los Chalbaud y los De la Sota, cercanos al PNV. Sin embargo, hay excepciones muy significativas. Una de ellas es la de Antonio Basagoiti, cuyo primo (lejano) Alfonso sintoniza más con el PNV que con el PP. Pero hay muchas más. Veamos:
- Knörr. Es probablemente la familia más variopinta de todas. Román Knörr Borrás, el hermano mayor y el único que mantuvo hasta el final una participación en la empresa familiar Kas (sí, la de los refrescos), no tiene afiliación política conocida pero sí que está más próximo al PP que a otros partidos. De hecho, su hija Pilar figuró en las listas del PP en Vitoria-Gasteiz y el ex alcalde popular Alfonso Alonso es su sobrino. Una prima de Román Knörr es Laura Garrido Knörr, actual portavoz del PP de Alava. Sin embargo, Gorka Knörr Borrás, hermano de Román, ha sido hasta fechas recientes uno de los hombres fuertes de Eusko Alkartasuna.
- O’Shea. Es un caso espectacular. Mientras la mayor parte de la familia forma parte de la alta burguesía de Neguri e incluso de España, Iñaki O’Shea fue miembro de la Mesa Nacional de HB. Al parecer, éste último no mantiene una relación muy fluida con sus hermanos y sobre todo con sus hermanas, una de las cuales está casada con Emilio Botín y ha sido recientemente nombrada por el Rey marquesa de O’Shea.
Como en el drama narrado por Colleen McCullough en su famoso El pájaro espino, la vida de Ignacio Iñaki O’Shea, hermano de Paloma y Covadonga O’Shea y cuñado, por tanto, del banquero Emilio Botín, también daría para una tormentosa saga novelesca centrada en la vida de un seminarista con el corazón dividido entre su amor a Dios y el odio inoculado por la banda terrorista ETA. Empecemos por decir que Iñaki O’Shea cumple hoy una condena en Soto del Real de 10 años de cárcel por colaboración con banda armada, según la reciente sentencia de la Audiencia Nacional -Sección Tercera de la Sala de lo Penal- que ha impuesto penas por un total de 527 años a una cincuentena de miembros de la Mesa Nacional de HB, de la que el propio O’Shea formó parte.
Como en el caso del héroe terrenal de McCullough, también Iñaki, respondiendo a la llamada del Señor, ingresó en el seminario de Loyola que la Compañía de Jesús mantiene en Azpeitia, Guipúzcoa, cuna de San Ignacio. Pero en lugar de tomar los hábitos y dedicarse a seguir fielmente las ignacianas “Reglas para sentir con la Iglesia”, nuestro hombre se enganchó en las tesis radicales de ETA en un drama muy carlista, muy vasco, sin el cual no sería posible entender los orígenes del terrorismo etarra.
Y cuentan que su padre, José María O’Shea, el suegro de Botín, a cuyo entierro no se atrevió a ir Botín por temor a que ETA pudiera atentar contra él en el propio camposanto, viajó lleno de indignación a Roma para entrevistarse con el general de la Orden, el famoso Padre Arrupe, el papa negro, como se les llama a los generales de la Compañía de Jesús y le espetó con toda crudeza: “Les di un hijo para que hicieran de él un buen jesuita y me lo han convertido en un jesueta...”
Dicen quienes le conocen que el etarra encarcelado O´Shea es el vivo retrato de sus hermanas Covadonga y Paloma, un hombre físicamente distinguido, cuya fama de buena persona aún pervive en la memoria de quienes le conocieron en su juventud bilbaína. Nadie se explica todavía su adscripción al terrorismo. Nadie sabe bien qué motivos le llevaron a traspasar la delgada línea roja que separa las simpatías izquierdistas (sentidas por alguna gente bien del norte, caso de Pedro Ybarra Güell y Carmen Oriol) incluso independentistas, de la pura y dura militancia etarra.
Y es que O´Shea, Ybarra y Oriol secundaron en plena juventud las tesis de los curas progres del Bilbao de los 60, la Acción Católica y todo lo demás, fieles seguidores cual eran de la parábola del Juicio Final que narra el evangelio de San Mateo (“A Cristo se le encuentra entre los oprimidos y no en otra parte”) y del pasaje de San Lucas, el evangelista psicólogo, referido a la parábola del mayordomo infiel y la limosna (“no podéis servir a Dios y al dinero”). Pero Pedro Ybarra y Carmen Oriol, después de coquetear con algunos elementos del entramado etarra, supieron pararse a tiempo, hasta el punto de que cuando la banda secuestró a Javier Ybarra, ambos se movilizaron para intentar salvarlo. Sin éxito, por desgracia.
Iñaki O’Shea, por el contrario, no se limitó a vivir como un pobre, cerca de los oprimidos sociales y los perseguidos por el franquismo, sino que dio el paso definitivo que terminaría convirtiendo a un aspirante a jesuita en jesueta, desoyendo así los consejos del duque Von Wüttemberg que tanto se hicieron valer en Trento, según los cuales “quien por su estamento sea pobre tiene que aguantarse, pero si es pobre por simple pose es lo mismo que si fingiera estar enfermo sin estarlo”.
Cuentan, no obstante, que el etarra O’Shea adora a sus hermanas a pesar de no tener relación con ellas, y hasta dicen en Bilbao que ha exigido siempre a la banda no tocarlas en ningún caso, ni a ellas ni a sus familias, de modo que, por extensión, los Botín tendrían en él la garantía de su seguridad frente a ETA.
- Basagoiti. Es una familia procedente de Getxo, donde nació Antonio Basagoiti Arteta, que hizo dinero en México y fundó en 1901 el Banco Hispano Americano. Todavía hay una avenida en su localidad natal que lleva su nombre. Antonio Basagoiti García-Tuñón, bisnieto del primer Basagoiti y padre del actual presidente del PP vasco, sigue siendo consejero del Banco Santander (que integró al Hispano Americano hace algunos años). Sin embargo, Alfonso Basagoiti Zavala, primo lejano, sin estar afiliado, ha sintonizado tradicionalmente con el PNV. De hecho, llegó a ser consejero de Hacienda del Gobierno Vasco y presidente de la sociedad pública Lantik.
- Bandrés. Juan María Bandrés Molet fundó Euskadiko Ezkerra, partido que terminaría fusionándose con el PSE. Anteriormente había trabajado como abogado, destacando especialmente por su defensa de varios miembros de ETA en el famoso proceso de Burgos. Sin embargo, su hija Olivia sintoniza con el PP, hasta el punto de ser la jefa de gabinete de María San Gil.
- Buesa. Era un caso relativamente desconocido, hasta el asesinato de Fernando Buesa Blanco, ex vice-lehendakari por el PSE, y su escolta. Entonces, varios medios de comunicación denunciaron la supuesta falta de apoyo de su hermano Jon, ex juntero por el PNV. Además, otro Buesa, Mikel, ha sido presidente del Foro de Ermua.
- Lezama Leguizamón. La familia Lezama-Leguizamón forma parte de la oligarquía de Neguri y, por tanto, debería estar en principio más cercana al PP que al PNV. De hecho, uno de los patriarcas, Luis Lezama-Leguizamón Sagarminaga, fue jefe de la Comunión Tradicionalista de Bizkaia, fusionada después con la Falange, y fundador del periódico La Gaceta del Norte. Sin embargo, una parte de este clan está emparentado con los Vicinay o los Chalbaud, próximos al PNV. De hecho, Javier Chalbaud, esposo de Concha Lezama-Leguizamón, fue secretario del Bizkai Buru Batzar.
- Etxenike. Este caso es muy particular. Dos hermanos, Javier y Pedro Miguel, escriben su apellido con grafía completamente distinta: Javier Echenique Landiribar ha sido vicepresidente del BBVA y es consejero de Telefónica Móviles. Es un hombre de empresa sin filiación política conocida. Su hermano Pero Miguel Etxenike Landiribar, sin embargo, fue consejero de Educación y se le sitúa en la órbita de EA. Sea como fuere, uno es nacionalista y el otro aparentemente no.
- Benegas. Otro caso espectacular que muestra la variedad ideológica del país. Txiki Benegas Haddades diputado por el PSE y ha sido secretario de Organización del PSOE. Su hermana Doris, estuvo vinculada a HB hasta que se marchó a vivir a Valladolid, donde participó en la fundación de Izquierda Castellana. Lo que no es tan conocido es que el padre de ambos, José María Benegas, fue un importante dirigente de ELA que tuvo que refugiarse en Venezuela tras la Guerra Civil. De ahí que Txiki naciera en Caracas.
- Arregi. Joseba Arregi Aranburu es más conocido hoy en día por ser uno de los principales disidentes del PNV que por su cargo anterior como consejero de Cultura del Gobierno Vasco. De hecho, hoy se le sitúa más cerca del PSE que del Partido Nacionalista Vasco, hasta el punto de que la plataforma Aldaketa, en la que milita, pidió el voto para este partido. Sin embargo, su hermano Mikel es portavoz de Eusko Alkartasuna en Andoain.
- Amann. Los Amann llegaron a Bilbao procedentes de Alemania en el siglo XIX y posteriormente se mudaron a Neguri, un barrio creado por José Amann. Entre sus descendientes destacan dos políticos: Alvaro Amann, ex consejero de Transportes por el PNV, y su primo Joaquín Almunia Amann, ex secretario general del PSOE y actual comisario europeo de Economía.
- Landaburu. Los hermanos Landaburu simpatizan con el PSE. Dos hermanos, Gorka y Ander, trabajan como periodistas. Otro de ellos, Eneko, ocupa un puesto de designación política: director general de Relaciones Exteriores de la Comisión Europea. Curiosamente, como francés, ya que todos los hermanos nacieron en Iparralde, durante el exilio de su padre, Javier Landaburu Fernández de Betoño, que fue vicepresidente del Gobierno Vasco de la II República y diputado por Alava del PNV.
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Antonio Basagoiti Garcia-Tuñon
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