La evaluación se hará conforme el Real Decreto 1161/2001 por el que se estable el título de técnico superior en prevención de riesgos profesionales.
La evaluación es continua por lo que se realizará durante todo el proceso de enseñanza y determinará con los resultados obtenidos por los alumnos al final de la etapa de aprendizaje.
Para garantizar el derecho del alumnado a la valoración de su rendimiento con respecto a criterios objetivos, las rúbricas de evaluación están a disposición de todos los alumnos.
Debido a las circunstancias actuales de Estado de Alarma no existirá prueba de síntesis final de Unidad. La nota final será la resultante de la suma de los puntos obtenidos según indica en la rúbrica.
Se realizará una evaluación sobre cómo le ha influido la asignatura para poder realizar a posteriori los cambios en la propuesta de intervención para que sea los más eficiente para los alumnos.
Si no se consigue superar la evaluación continuada, el alumno tendrá la opción de hacer un trabajo propuesto por el profesorado.
Utilizaremos las siguientes herramientas de evaluación y seguimiento del alumno:
· Trabajo individual.
· Trabajos entregados: será obligatorio para los alumnos. Su contenido son los ejercicios y actividades propuestas a lo largo de la Unidad para su corrección y revisión.
· Evaluación de actitudes: valorando orden y limpieza en la presentación de actividades, entregas a tiempo de actividades, valoración del esfuerzo, respeto a los compañeros y al profesor entre otras.
· Rúbricas: son los instrumentos de evaluación basados en una escala cuantitativa y cualitativa asociada a unos objetivos que miden las acciones del alumno sobre los aspectos de las tareas o actividades evaluadas.
Los elementos de la rúbrica son:
- Criterios: son las variables desde las que poder valorar los aspectos cualitativos.
- Nivel dentro de cada criterio: son las especificaciones para presentar un producto respecto a un criterio.
- Descripción de cada nivel: son descripciones de los rasgos de cada grado de perfección y sirven para decidir en qué nivel o grado se clasifica una actividad.