El conjunto de monumentos y esculturas al aire libre de Barcelona constituye una excelente muestra de arte público que otorga a la capital catalana, en conjunción con otros elementos como su arquitectura, su red de museos o su conjunto de parques y jardines, un inconfundible sello artístico, ya que la ciudad condal siempre ha apostado por el arte y la cultura como una de sus principales características identitarias.
El acervo de arte público de la ciudad es extenso, si bien la mayoría de monumentos y estatuaria situada en lugares públicos procede del siglo XIX en adelante. El primer monumento situado en la vía pública de forma expresa y por encargo municipal que se conserva es el Monumento a Santa Eulalia, en la plaza del Pedró, originaria de 1673. Sin embargo, hasta el siglo XIX no hubo mayores muestras de relevancia, en parte porque la ciudad estaba encorsetada por sus murallas de origen medieval, al tener la ciudad la consideración de plaza militar, por lo que no había mucho espacio disponible para grandes monumentos. La situación cambió con el derribo de las murallas y la donación a la ciudad de la Fortaleza de la Ciudadela, lo que propició la expansión de la ciudad por la llanura contigua, hecho que se plasmó en el proyecto de Ensanche elaborado por Ildefonso Cerdá, que supuso la mayor ampliación territorial de la ciudad.
A finales del siglo XIX se celebró un evento que supuso un gran impacto tanto económico y social como urbanístico, artístico y cultural para la ciudad, la Exposición Universal de 1888. La estatuaria realizada para la Exposición fue la aportación más importante al arte público de la ciudad en toda su historia, y supuso el banco de pruebas de un nuevo estilo artístico, el modernismo, que hasta principios del siglo XX fue el que imperó a nivel arquitectónico y artístico en la ciudad, y convirtió a la Barcelona modernista, junto con la gótica, en el estilo más definitorio de la ciudad condal. Gracias a la Exposición quedaron monumentos como el Arco de Triunfo, la Cascada del Parque de la Ciudadela o el Monumento a Colón.
El siglo XX fue el que más número de obras vio colocadas en las vías públicas de la ciudad. El estilo artístico imperante en las primeras décadas del siglo fue el novecentismo, hasta que en los años 1920 y 1930 se fueron introduciendo las corrientes vanguardistasinternacionales. Durante los primeros años de la dictadura franquista se produjo un retorno a estilos academicistas, pero más adelante se apostó de nuevo por la innovación y, especialmente con la llegada de la democracia, el ambiente artístico se introdujo de lleno en los estilos de moda a nivel internacional. Entre las primeras obras del siglo destacan: Desconsuelo (1903), de Josep Llimona, en el Parque de la Ciudadela; el grupo escultórico La canción popular (1909), en el Palacio de la Música Catalana; el Monumento al Doctor Robert (1910), de Josep Llimona, en la plaza de Tetuán; y el Monumento a Mosén Jacint Verdaguer(1924), en la plaza homónima, de Joan Borrell i Nicolau.
En 1929 se celebró en Montjuic otra Exposición Internacional, que dejó numerosos edificios e instalaciones, algunos de los cuales se han convertido en emblemas de la ciudad, como el Palacio Nacional, la Fuente Mágica, el Teatro Griego, el Pueblo Español y el Estadio Olímpico, así como la fuente monumental de la plaza de España, las cuatro columnas de Josep Puig i Cadafalch y diversas esculturas colocadas por toda la montaña de Montjuic. También se efectuaron diversas actuaciones por toda la ciudad, la más importante de las cuales fue en la plaza de Cataluña, donde se colocó un total de 28 estatuas de diversos autores.
Durante los años de la Segunda República y la Guerra Civil no se realizaron excesivos monumentos, debido a la inestabilidad política y la convulsa situación del país, pero quedaron obras como La República (Homenaje a Pi i Margall) (1934), de Josep Viladomat; o el homenaje a Francesc Layret, de Frederic Marès.
Durante la etapa franquista hubo una gran proliferación de monumentos, ya que la dictadura utilizó el arte como medio propagandístico de su ideario. Se crearon obras como el Monumento a los Caídos en la Avenida Diagonal, de Josep Clarà; la estatua ecuestre del General Franco, en el Castillo de Montjuic, obra de Josep Viladomat; o el Monumento a José Antonio Primo de Rivera, en la calle Infanta Carlota —actual Avenida Josep Tarradellas—. Un cambio de rumbo se produjo en 1957, cuando se instaló en el Paseo del Valle de Hebrón una obra titulada Forma 212, de Josep Maria Subirachs, que fue la primera obra abstracta situada en un espacio público de la ciudad. Ese año coincidió con la llegada a la alcaldía de José María de Porcioles, quien se mantuvo en el cargo hasta 1973, y cuyo mandato se caracterizó por un mayor aperturismo, en una etapa conocida como «porciolismo». Esta etapa se caracterizó por una gran profusión de estatuaria pública, aunque por lo general partiendo de iniciativas particulares, y procurando evitar cualquier connotación política. Eran obras de diferente sello estilístico, sin ninguna planificación general, que fueron surgiendo de forma espontánea y con cierta improvisación.
Con la llegada de la democracia se inició un nuevo período en la estatuaria pública de la ciudad. A nivel estilístico, se hizo una clara apuesta por el arte contemporáneo y por la incorporación de obras de artistas de renombre de todo el mundo. En esos años se instalaron obras como: el Monumento a Pau Casals (1982), de Josep Viladomat y Apel·les Fenosa; el Homenaje a Picasso (1983), de Antoni Tàpies; Mujer y pájaro (1983), de Joan Miró; Elogio del agua (1987), de Eduardo Chillida; el Jardín de Esculturas de Montjuic (1990); y el Monumento a Francesc Macià (1991), obra de Josep Maria Subirachs.
En 1992 se celebraron los XXV Juegos Olímpicos, que también dejaron numerosas obras en la ciudad, principalmente en la montaña de Montjuic, donde se remodeló el Estadio Olímpico y se construyó el Palau Sant Jordi, pero también en las villas olímpicas del Pueblo Nuevo y el Valle de Hebrón. En los años siguientes continuó a buen ritmo la colocación de obras de arte en espacios públicos, con obras como: Cabeza de Barcelona (1992), de Roy Lichtenstein; Barcino (1994), de Joan Brossa; Personaje (1997), de Joan Miró; y La ola (1998), de Jorge Oteiza.
Por último, en el siglo XXI continuó un cierto eclecticismo derivado de las tendencias postmodernas iniciadas en los años 1980, que ha deparado obras de diverso signo y estilo para la ciudad. Uno de los eventos más destacados del nuevo milenio fue la celebración del Fórum Universal de las Culturas de 2004, que permitió nuevos cambios urbanísticos en la ciudad, especialmente en la zona del Besós y de Diagonal Mar. Algunas de las obras incorporadas al acervo público en el nuevo siglo fueron: Árboles gemelos (2001), de Arata Isozaki; Tall Irregular Progression. A las víctimas del terrorismo (2003), de Sol LeWitt; El Canal de Suez (2009), de Albert Viaplana; A los castellers (2012), de Antoni Llena.
En Barcelona hay varios puntos de interés declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El séptimo elemento del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí» es la Cripta de la Colonia Güell, que se encuentra en Santa Coloma de Cervelló.
Dragón del Parque Güell (1900-1903), de Antoni Gaudí, otro de los símbolos de la ciudad.
La diosa (1928), de Josep Clarà, plaza de Cataluña.
Monumento a Colón (1888), plaza del Portal de la Paz, uno de los monumentos más emblemáticos de Barcelona.
Parque Güell, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1984.
Casa Milà, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1984.
Palacio Güell, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1984.
Palacio de la Música Catalana, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997.
Casa Batlló, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2005.
Casa Vicens, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2005.
La plaza de toros Monumental de Barcelona fue inaugurada en 1914 con el nombre de «El Sport» y rebautizada en 1916 con el nombre de «Monumental». Está situada en la confluencia de la Gran Vía y la calle Marina, en el distrito del Ensanche de Barcelona. Con un aforo de 19.582 localidades, tras el cierre de las plazas del Torín y las Arenas, era la única donde se realizaban festejos taurinos en Barcelona, hasta la prohibición aprobada en el Parlamento de Cataluña. En el interior de la misma se halla el Museo Taurino de Barcelona, donde se exponen trajes de famosos toreros, cabezas de toros célebres, documentos históricos y demás objetos relacionados con la tauromaquia.
Exterior de la plaza de toros Monumental.
Actualmente en el área metropolitana de Barcelona, debido a la gran inmigración recibida durante los últimos 20 años de todas las partes del mundo, se hablan gran cantidad de lenguas. Algunos estudios hablan de más de 200 lenguas diferentes, pero la inmensa mayoría de la población habla castellano y catalán. Según las encuestas, saben hablar y escribir correctamente en castellano un 96,7% de la población, y en catalán un 59,8%, además de un 25,7% de inglés y un 12,1% de francés.
El dialecto o variante del catalán que se habla en esta zona es el Catalán central, el cual se caracteriza por el uso de:
Artículos definidos: el, la, els, les. Personales: en, el, la.
Verbos incoativos con incremento en -eix.
Palabras propias: ànec, sorra, ocell, etc.
Sistema vocálico tónico de siete sonidos y átono de tres.
Ioditzación.
Plurales en -s.
Existen numerosos museos y fundaciones tanto públicos como privados, como el CCCB, el de la Música o el del Chocolate.
Los más importantes han sido los dedicados a artistas concretos, como la fundación Joan Miró, la fundación Antoni Tàpies, o el museo Picasso, gracias a sus fondos propios conseguidos con donaciones y compras de las obras de estos autores, aunque el más concurrido sin duda es el museo del Fútbol Club Barcelona, situado en el Camp Nou. También nos encontramos con Museo Can Framis, Museo de Pintura Contemporánea de Barcelona, museo de la Fundació Privada Vila Casas110 También existen importantes museos creados por las administraciones, como el MACBA y el Museo de Historia de Barcelona, o por la sociedad civil, como el CosmoCaixa, el CaixaForum, el Museo de la Pedrera, sufragados por la obra social de las cajas de ahorros.
En los últimos años los tres niveles de la administración han empezado una política de unificar pequeños museos y colecciones para crear grandes museos con mayores fondos, y más atractivo. El mayor ejemplo de esta política hasta la fecha es el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), fruto de la fusión del Museo de Arte Moderno, el Museo de Arte de Cataluña, y otros fondos de la Biblioteca General de Historia del Arte, así como fondos de numismática, grabados y fotografía, dando fruto al museo con la mejor colección de arte románico de Europa.
El siguiente museo fruto de esta política es el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Cataluña, o Museo Azul, que unifica el Museo de Zoología, el de Geología, y colecciones del Jardín Botánico, y de insectos, recientemente inaugurado dentro del edificio Forum del final de la Diagonal.
Otro proyecto es el Disseny Hub Barcelona, conocido por el acrónimo DHUB, es un nuevo centro del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) dedicado a promover el conocimiento, la comprensión y el buen uso del mundo del diseño, y fruto de unir las exposiciones permanentes del Museo Textil y de la Indumentaria y la del Museo de las Artes Decorativas, además de otras colecciones de diseño industrial. Mientras se completa la construcción de su sede definitiva en la plaza de las Glorias Catalanas, se puede visitar en sus dos sedes temporales, el Palacio del Marqués de Lió, donde tienen lugar las actividades y exposiciones temporales, y el Palacio de Pedralbes, donde hay una exposición permanente de sus fondos.
El último proyecto consiste en unificar el Museo de Historia de Cataluña, el Museo Etnológico y el Museo Nacional de Arqueología de Cataluña, creando el llamado Museo Nacional de Sociedad, pero este proyecto carece aún de acuerdo y sede definitivos.
La avenida del Paralelo destaca por la gran concentración de teatros que tiene, aunque hoy en día, tras el cierre de El Molino y otros recintos, su atractivo es menor que hace un par de décadas. Los teatros más prestigiosos de la ciudad son actualmente el Gran Teatro del Liceo, especializado en óperas, el Teatro Nacional de Cataluña, con tres salas en las que se representa a los grandes clásicos, y el Teatre Lliure, con propuestas más vanguardistas. En los distritos de Ensanche y Ciutat Vella hay una gran cantidad de recintos, como el Teatro Condal, Teatro Poliorama, Teatro Romea, el Teatro Victoria o El Mercat de les Flors, que ofrecen espectáculos musicales, comedias y propuestas más experimentales.
La ciudad también ofrece distintas salas y multisalas que ofrecen proyecciones cinematográficas de diferentes estilos: comerciales, películas en versión original, cine de autor, cine europeo... En este sentido destacan la Filmoteca de la Generalidad de Cataluña y cines como el Verdi, en Gracia.
Barcelona se ha convertido en los últimos años en una referencia europea de la música, debido a la cantidad y variedad de sus propuestas. La música sinfónica tiene su lugar en el Palacio de la Música Catalana, situado junto a la Vía Layetana, que también ofrece actuaciones de cantautores, y en el Auditorio, sede oficial de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC). La ópera se sitúa en el Gran Teatro del Liceo, situado en la parte baja de Las Ramblas.
En los distritos del Ensanche y, sobre todo, Ciutat Vella, hay gran cantidad de locales donde se ofrecen actuaciones de conjuntos de jazz ante un público reducido. También hay salas de aforo mediano, como el Luz de Gas, el Razzmatazz, Jamboree de la plaza Real o la Sala Bikini, que cada semana programan actuaciones de conjuntos y artistas de pop y rock. Con respecto al hip hop español, Barcelona cuenta con una sólida escena de este género con artistas como Mucho Muchacho, Sr. Zambrana, Falsalarma, ZPU o Masstoneentre otros, además de haber dado fruto a los grupos ya desaparecidos Magnatizz y 7 Notas 7 Colores. Por último, con respecto a la música electrónica, Barcelona es el centro neurálgico español de este género tras Ibiza junto con Andalucía y Gijón, destacando especialmente en house, dance, trance, progressive, mákina (dando lugar al referente Pont Aeri, y junto a ella en Mataró a Chasis) y tomando forma la escena chill out a partir de la residencia de Café del Mar.
El antiguo Palacio de los Deportes se ha reconvertido en el "Barcelona Teatre Musical", una gran sala de actuaciones donde suele haber programadas actuaciones de artistas. Los meses de verano suelen realizarse grandes conciertos. Artistas como Green Day, Bruce Springsteen, los Rolling Stones, U2... hacen sus conciertos en el Palacio Sant Jordi, con aforo para 18.000 espectadores. Los grandes estadios, el Camp Nou (con aforo para 100.000 espectadores) y el Estadio Olímpico Lluís Companys (60.000), también se abren a la música con motivo de grandes eventos.
Barcelona es escenario de importantes festivales en el mundo de la música. Destacan, el Festival Primavera Sound, de pop-rock, que se celebra en el mes de mayo durante tres días, el Sónar festival, en junio, que reúne a las mejores propuestas mundiales de la música electrónica y multimedia, y el Festival Grec, mucho más ecléctico, que durante el mes de julio ofrece variadas propuestas en diferentes escenarios de la ciudad. Por último, a finales de septiembre, con motivo de las fiestas mayores de la ciudad, la Merced, Barcelona ofrece durante tres días distintos conciertos gratuitos, y al aire libre, en las plazas céntricas de la ciudad.
Barcelona ha mantenido buena parte de sus tradiciones religiosas, todas heredadas de fiestas populares. Como todas las ciudades del Mediterráneo occidental las fiestas seguían el calendario agrícola y eran vinculadas a imágenes, representaciones y celebraciones católicas. Tan solo desde hace un par de décadas ha comenzado un proceso de laicidad de las fiestas populares. Una lista de las más conocidas y que aún mantienen su vigencia religiosa son:
La procesión a Sant Medir. Esta procesión se realiza todos los años en el Barrio de Gracia, el 3 de marzo día de San Medir. Varias carrozas y personas a caballo recorren las calles de la antigua villa de Gracia repartiendo caramelos a todos los niños que van a su encuentro. La tradición cuenta que la peregrinación se inició en 1830 cuando Josep Vidal i Granés hizo una promesa a San Medir: le prometió ir en peregrinaje todos los años a la ermita de Sant Medir repartiendo caramelos a todos los niños que encontrara en su camino si curaba de su enfermedad. Desde aquel momento el aumento progresivo de peregrinos ha crecido y es una tradición instalada que todos los niños acudan a recoger caramelos. Actualmente son 26 collas, grupos que realizan la romería y pertenecen a diferentes barrios de la ciudad: La Bordeta, Gracia, Sarrià, San Gervasio. Esta tradición forma parte del Patrimonio festivo de Cataluña y recibió la cruz de Sant Jordi por parte de la Generalidad de Cataluña el año 2002.
Barcelona se ha convertido en un centro de referencia de la vida nocturna en España. Actualmente, las dos zonas de público alternativo y más autóctono de bares y discotecas de Barcelona se reparten entre el barrio de Gracia, en la parte alta de la ciudad, y el barrio de Pueblo Nuevo, en la antigua zona industrial de Barcelona, al norte de la zona olímpica, con un público bastante joven y algunos de los clubes más grandes de la ciudad ubicados en naves industriales reformadas. Las zonas de público más selecto se encuentran en Sant Gervasi y Tibidabo.
Una de las principales zonas es el casco antiguo, repartido entre el barrio de El Raval, a un lado de las Ramblas, y el Barrio Gótico, al otro lado. Hay una gran cantidad y variedad de bares con un público formado por turistas, extranjeros residentes y una minoría de barceloneses. El Ensanche, especialmente entre las calles Valencia, Gran Vía, paseo de Gracia y Muntaner, es otra de las zonas con mayor cantidad de restaurantes y locales musicales. En los últimos años han proliferado en esta zona los locales de ambiente gay, hecho por el cuál se ha llegado a consolidar entre los más jóvenes la denominación de una parte del Ensanche (Eixample) como «Gaixample». Las zonas más comerciales de ocio se encuentran en torno al Pueblo Español, situado en Montjuic, en el complejo Maremágnum, situado al final de las Ramblas, y en el Puerto Olímpico.
Barcelona es una ciudad con una oferta de espectáculos deportivos de primer nivel, especialmente de fútbol, ya que dispone de dos equipos que militan en la primera división de la LFP: El Fútbol Club Barcelona y el RCD Español, en cuyas instalaciones pueden verse partidos de fútbol, baloncesto, balonmano, fútbol sala y hockey sobre patines.
La ciudad destaca en el mundo del tenis, por la cantidad, prestigio y antigüedad de algunos de sus clubes. En el Real Club de Tenis Barcelona, el Real Club de Polo, el Club de Tenis La Salud, el Barcino, el Tenis Turó (ahora David Lloyd-Turó), Club Esportiu Laietà, etc.; se han formado muchos de los tenistas españoles más relevantes. Barcelona ha sido la sede habitual donde el equipo de España ha disputado la mayoría de sus partidos de Copa Davis y Copa Federación. El Torneo de tenis Conde de Godó, que se disputa en el RCT Barcelona, es uno de los torneos con más relevancia sobre tierra batida. Barcelona también posee clubes de natación, waterpolo, como el CN Barcelona y el Club Natación Montjuic con un número importante de socios, y afición a los deportes de motor (es la ciudad europea con mayor proporción de motocicletas por habitante).113
En las afueras de las ciudad (dentro de la provincia de Barcelona) se encuentran otras instalaciones relevantes, como el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de San Cugat, donde reciben formación especializada los equipos de selección de alto rendimiento para jóvenes deportistas de España, y el Circuito de Cataluña, en Montmeló, donde se celebran carreras del Campeonato del mundo de motociclismo (Gran Premio de Cataluña de Motociclismo) y Fórmula 1 (Gran Premio de España). También en Cornellá se encuentra la sede del Real Club Deportivo Español, que disputa sus partidos de fútbol en el Estadio Cornellá-El Prat.
El hecho que Barcelona sea una ciudad marítima también hace del mar y las playas lugares de ocio y actividad deportiva, permitiendo jugar a diferentes deportes sobre arena. El puerto fue construido bajo diseño de los arquitectos Oriol Bohigas, Josep Martorell, David Mackay y Albert Puigdomènech y dirección del ingeniero Joan Ramón de Clascà en 1991para dotar a la ciudad de un puerto deportivo a su altura, siguiendo la normativa de la Generalidad de reconvertir la costa norte e la ciudad en una zona habitacional y recreacional.
Por otra parte, la inauguración del Puerto Olímpico y la remodelación del Puerto Viejo, en 1992, para que fueran sede de las competiciones de vela de los XXV Juegos Olímpicos, así como la reciente inauguración del nuevo puerto deportivo de San Adrián de Besós, en la zona del Fórum, ha impulsado la práctica de deportes acuáticos.
Con capacidad para 99.354 espectadores, el Camp Nou es el mayor estadio de Europa.
Interior del Gran Teatro del Liceo.
La ciudad está dotada de una red de completos polideportivos municipales que, sumados a los centros privados, facilitan la práctica del ejercicio físico, esto junto con el clima y la especial relación de la ciudad con el mar, hace de Barcelona una de las ciudades europeas con más practicantes de deporte.
Por otra parte, la ciudad ofrece la posibilidad de participar en una gran cantidad de competiciones deportivas en la calle. Las más populares son la Carrera de El Corte Inglés (con una media de 60.000 participantes anuales), la Cursa de la Mercè, la Carrera de Bomberos, la Carrera Jean Bouin, la Maratón de Barcelona, la Milla Sagrada Família, la San Silvestre Barcelonesa, la Fiesta de la Bicicleta, la Travesía del Puerto de Navidad, o la Fiesta de los patines. Además, en los meses de verano se organizan diversas competiciones deportivas en las playas de la Ciudad.
La orografía de la ciudad, su clima, y la política municipal de crear carriles bici y el bicing ha hecho plroliferar el uso de la bicicleta como vehículo de transporte. También es común el uso de patines sobre ruedas, especialmente en la zona de la Villa Olímpica y Ciutat Vella, dónde también hay diferentes "skateparks".
Juegos Olímpicos de 1992
Juegos Olímpicos de Barcelona 1992
Los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 (oficialmente denominados Juegos de la XXV Olimpiada) se celebraron en la ciudad condal entre el 25 de julio y el 9 de agosto de 1992. Participaron 9.356 atletas de 169 países, compitiendo en 28 deportes y 257 especialidades. Tras su conclusión se celebraron los IX Juegos Paralímpicos entre los días 3 y 14 de septiembre. Fueron los primeros Juegos desde Múnich 1972 en los que no se produjo el boicot de ningún país. La vuelta a unos Juegos Olímpicos de Sudáfrica, tras el fin del apartheid, de Cuba que no lo hacía desde la edición de Moscú 1980 y la de la Alemania reunificada fueron los regresos más reseñables. En esa edición España ganó 22 medallas, 13 de ellas de oro, 7 de plata y 2 de bronce.
La mayor parte de los eventos deportivos se disputaron en instalaciones de Barcelona capital, muchas de ellas se encuentran en la montaña de Montjuic. Allí se encuentra el Estadio Olímpico Lluis Companys, que incluye el Museo Olímpico, el Palacio Sant Jordi, las piscinas Picornell o la Piscina de saltos de Montjuic. Lejos de la montaña están las instalaciones del FC Barcelona, que acogen el Camp Nou, el Palau Blaugrana (Palacio Azulgrana), el Mini Estadi y el Museo del FC Barcelona. En el norte de la ciudad se encuentra el Velódromo de Horta, las instalaciones de tenis de La Teixonera y el Pabellón del Valle de Hebrón. Por último, el barrio de la Villa Olímpica, lugar donde se alojaron los atletas, se situó en un antiguo barrio industrial a tocar del mar, y permitió recuperar las playas de la ciudad para que los ciudadanos pudieran disfrutarlas.
También se celebraron competiciones en otras poblaciones de la provincia de Barcelona, en la de Lérida y en la de Gerona. Las ciudades de Zaragoza y Valencia también participaron acogiendo partidos del torneo de fútbol.
Antes de 1992, Barcelona había sido candidata para los Juegos Olímpicos de 1924, 1936 y 1940, pero fue finalmente el 17 de octubrede 1986 en la ciudad de Lausana y dentro del marco de la 91.ª sesión del Comité Olímpico Internacional, cuando Barcelona fue elegida como ciudad organizadora de los Juegos de la XXV Olimpiada por delante de París a la que derrotó en la tercera votación por 47 votos a 23.
El impulso de las Olimpiadas fue decisivo para la ciudad, ya que primero le permitió acometer grandes y profundas reformas urbanas. La estrategia de la candidatura consistía en presentar toda la ciudad como villa olímpica, dispersando las instalaciones deportivas por toda la ciudad. Con esto además de descentralizar los espectáculos para aumentar la participación ciudadana y reducir las aglomeraciones, también era la excusa para acometer reformas en muchas zonas periféricas de la ciudad y en vías de comunicación que cosieran toda la ciudad, así como en grandes infraestructuras, como la construcción de las rondas, la mejora del aeropuerto y del puerto, o la construcción de barrios nuevos en zonas degradadas. Esto y el gran impacto mediático y de proyección de la imagen de la ciudad en todo el mundo ayudaron a crear la «marca Barcelona» y a atraer mucho turismo y marcas internacionales.
Logo de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 en la plaza de España de la ciudad.
La Milla Sagrada Familia tiene lugar en un circuito urbano alrededor del Templo de la Sagrada Familia.
Barcelona mantiene una relación de hermanamiento con las siguientes ciudades: {{lista de columnas|3|
Boston, Estados Unidos (1983)
Busan, Corea del Sur (1983)
Dubái, Emiratos Árabes Unidos (2006)
Gaza, Autoridad Nacional Palestina (1998)
Montevideo, Uruguay (1985)
Montpellier, Francia (1963)
Río de Janeiro, Brasil (1972)
San Francisco, Estados Unidos (2010)
San Petersburgo, Rusia (1985)
Sarajevo, Bosnia y Herzegovina (2000)
Shanghái, República Popular China (2001)
Valparaíso, Chile (2001)
Por otro lado desde mediados de los noventa, Barcelona ha optado por minimizar los nuevos acuerdos de hermanamiento y poner énfasis en la firma de convenios de amistad y cooperación, con objetivos concretos y medibles. Las siguientes ciudades cuentan o han contado con dichos convenios de colaboración:
Barcelona acoge un buen número de consulados, de aquellos países con los que se mantienen mayor número de relaciones comerciales o presencia de inmigrantes de esos países en la zona.
El Metro de Valencia, con 146,774 km, es la segunda red de metro en España más extensa si se incluye parte del recorrido de la línea 1 que realiza servicios de cercanías y llega a municipios a más de 40 km de distancia respecto a la ciudad de Valencia.
Total de pasajeros que utilizaron las 11 líneas del metro y las estaciones de Peu del Funicular y Baixador de Vallvidrera, que se ubican en la 1.ª corona tarifaria del Sistema Tarifario Integral de Barcelona pero únicamente disponen servicios de cercanías (líneas S1 y S2).
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Información de la Generalidad de Cataluña (en catalán)
Barcelona en la Diputación de Barcelona (en catalán)