Soy originario de la ciudad de Tijuana en el noroeste de México, y una de mis primeras experiencias musicales fueron las reuniones familiares en la casa de mis abuelos. En aquel entonces, la familia de mi mamá era grande: eran diez hermanos y hermanas. Mis tíos y tías habían crecido sin tener radio y todos tenían la costumbre de cantar innumerables canciones para estas reuniones. Son verdaderamente gratos recuerdos de mi infancia.
Tuve la suerte de pode vivir en la ciudad de México para continuar mis estudios de Música. Como provenía de una ciudad fronteriza, en la década de los setenta la capital me ofreció grandes oportunidades de conocer más sobre la música y la cultura de mi país. Me familiaricé con nuestra música, tanto la de concierto así como la de nuestras tradiciones. Desde entonces admiro la música de Revueltas, Ponce, Bernal Jiménez, Moncayo, Márquez, Catán y muchos otros magníficos compositores mexicanos. Sus obras me inspiran a seguir trabajando en la mía.
Hoy, considero que todas mis experiencias han tenido una gran influencia en mis pensamientos sobre mi hacer musical. Consideró muy importante que cuando compongo trato de escribir la mejor música que me es posible escribir. Igualmente importante considero a los músicos ejecutantes así como al público que llegue a escuchar la obra. Sin renunciar a mi originalidad, espero que mis partituras sean convincentes para los músicos ejecutantes. Quizá mi música sea o no de su gusto pero que de ellos surja el reconocimiento de que la partitura está muy bien escrita. Estos son los desafíos a los que me enfrento con cada nueva obra que inicio.
Viví en los Estados Unidos de 1983 a 2013. Tuve muchas oportunidades para seguir aprendiendo, para enseñar y para presentar mis composiciones en público. Estoy muy agradecido por todas estas experiencias. Tuve la suerte de ser el esposo de Amy Jo Duell (1959-2010), una maravillosa, dulce y amorosa mujer. También compositora, nos conocimos como estudiantes de música en Nueva York. Nos animábamos mutuamente cuando trabajábamos en nuestras composiciones durante todos aquellos años hermosos que estuvimos casados.
Estoy muy orgulloso de los seis años que laboré en la estación de radio KUSC-FM en Los Angeles como anfitrión y productor de un programa bilingue sobre la música de concierto latinoamericana. Fui profesor de piano y de composición para niñas, niños y jóvenes por dieciseis años en la escuela Pasadena Conservatory of Music, un lugar feliz para la música.
En el 2013 me mudé a la Ciudad de México donde continúo componiendo y además enseñando composición en la Escuela Superior de Música del INBAL en el Centro Nacional de las Artes.
Cada vez que mi música es ejecutada o transmitida en la radio, me hace muy feliz. Siento que todo el esfuerzo valió la pena. He tenido la gran suerte de contar con muchas amistades de músicas y músicos a lo largo de los años que felizmente la ejecutan. Recuerdo como mi difunta esposa decía: "Los mejores días son los días en que se escucha nuestra música".