Bosques de la Sabana de Bogotá
La pérdida de bosques nativos en las áreas rurales aledañas a Bogotá es un fenómeno que no se ha detenido desde hace cientos de años. Ya sea para cultivar pastos, especies alimenticias, extraer madera y leña o para urbanizar, el decrecimiento de las áreas de bosque y el desconocimiento que tenemos de este es alarmante. La poca representatividad de la vegetación original es en parte una de las razones por la que los habitantes de Bogotá y sus alrededores no conocen ni valoran la flora y fauna propia de su región.
La reducción de bosques autóctonos implica necesariamente una disminución en la diversidad biótica que a su vez lleva a una menor oferta de recursos. La valoración y uso de estos recursos está asociado a las tradiciones y conocimientos de las sociedades rurales quienes se ven directamente afectadas por este fenómeno. La restauración de bosques puede dar cabida al aprovechamiento de los bosques mediante el ejercicio del conocimiento tradicional.
En muchas ocasiones los bosques no se pueden regenerar por sí mismos, ya que las especies de plantas que los conformaban no existen en la zona o requieren de condiciones ambientales específicas para su desarrollo, estas condiciones están siendo alteradas por las actividades humanas. Afortunadamente estamos en un momento de concientización en temas ambientales y aún persisten algunos relictos de bosques en los alrededores de Bogotá. Estos factores permiten proponer metodologías para asistir la recuperación del bosque que ha sido degradado o destruido y este ejercicio es llamado restauración ecológica.
Para restaurar con éxito decidimos aprovechar los recursos de algunos de los bosques bien conservados en las cercanías de Bogotá, en particular aquellos ubicados en la Vereda Sabaneta, Granada, Cundinamarca. Los bosques proveen una alta diversidad de semillas que cosechamos y sembramos para todos.
Bosques de la Hacienda Sabaneta ubicada en Granada, Cundinamarca, entre 2800-3000 msnm.