Lunes 18 de diciembre de 2012
Cinco Leyendas UrbanasCesteras y una reflexión
Volvemos a la carga. Después de más de un curso (temporada) sin aparecer, dejamos tres perlas en Novedades y unos comentarios a grupo de frases estereotipadas, de poco uso y mucho abuso, en nuestro ámbito baloncestero (y una reflexión).
Leyendas UrbanasCesteras
- “Lo que importa no es el resultado, si no que jueguen bien”
Esta leyenda, una de las más extendidas en nuestro mundillo, comienza a chirriar con la pregunta obligada después de un partido: “¿Cómo habéis quedado?” (Entre compañeros de club suele convertirse en “¿Cómo has quedado?”). Cierto que luego suele completarse con “hemos jugado bien/mal”, “nos han hecho muchas faltas”, “nos han echado a medio equipo”, … o como decían los galos en “Astérix en los Juegos Olímpicos” después de una carrera desastrosa del protagonista: los jabalíes habrán comido cualquier porquería.
Un argumento bastante concurrente para dejar patente nuestra valía y nuestros conocimientos como entrenadores es “ha quedado xº de la liga” o “fue subcampeón con el xxxxx juvenil hace dos temporadas”. El observador más sagaz habrá asociado rápidamente estas afirmaciones con resultado y detectará un curioso uso del singular.
- “No se debe entrenar ni dirigir igual a jugadores en periodo de formación que a los equipos de élite”.
Nos cansamos de ver partidos en televisión, analizar a los equipos punteros para realizar movimientos similares. Asistimos a clínics, seminarios, cursos, etc. y prestamos especial atención al trabajo de esos mismos equipos profesionales, despreciando el trabajo de nuestros pares (“¡Qué me van a enseñar…¡”
- “ La individualización, tanto en los aspectos técnicos como físicos, debe prevalecer sobre todo”.
Hay que adaptar los entrenamientos a la categoría en la que estamos. Preguntas: ¿se entrena igual a chicos de 10-12-14- etc que a seniors de primer año? ¿Y a seniors de autonómica que a profesionales?. Pero ¿se dirige igual unos que otros? ¿Se puede tener un patrón común a todos y ejecutarlo independientemente de los aspectos edad, nivel, categoría, etc. Positiva o negativa (“Ni quito ni pongo rey…”) la respuesta determinará nuestro trabajo. Con la mano en el corazón ¿lo tenemos en cuenta?
- “ Para llegar a lo más alto (¿?) han de pasarse una serie de etapas, que no pueden ser saltadas”.
¡Cuántas veces hemos oído algo parecido a: “no les han enseñado (o no han aprendido, dirían en el mejor de los casos) y no podemos perder el tiempo en volver a atrás para enseñarles lo que deberían saber”…!. La realidad nos enseña que ganaremos mucho tiempo si nos quejamos menos y enseñamos los conceptos o fundamentos que pensamos que debería dominar o manejar. Otro día volveremos sobre este asunto.
- “Los jugadores deben aprender a pensar en la pista”
¿Qué/cómo hacemos para enseñar a pensar? ¿Usamos ejercicios? ¿Depende del factor “Ciencia Infusa”, del cociente intelectual? Imagino que las jugadas estructuradas y rígidas que se imponen en la mayoría de los equipos en periodo de formación, van en caminadas a este objetivo.
Seamos sinceros. ¿Realmente queremos que piensen? ¿Para qué?
Y a todo esto, a nosotros, los entrenadores ¿quién nos ha enseñado a enseñar a pensar (valga la redundancia)?
Y una reflexión
Hace poco más de un mes, un buen amigo me abordó con la siguiente (y molesta) teoría: una característica común a todos los entrenadores de Baloncesto es la inmodestia. Por supuesto, entré al trapo. Discutimos. Como justificación, esgrimió un argumento estadístico elaborando una (amplia) relación de entrenadores que ambos conocemos.
Pero hace unos días leí una entrevista a Iñaki Pérez, entrenador de cantera, en la revista “Basket Marcha” (31 de octubre de 2012, pg. 40) que me servirá de réplica: “Más que como entrenador, me podría definir como aprendiz de entrenador, ya que creo que me queda muchísimo que aprender. Cada día intento mejorar y absorber nuevos conocimientos sobre este mundo”.
Oído al parche.