En la búsqueda de la verdad interior, encontramos la claridad de pensamiento y la *consciencia del bien común.
Es en esa búsqueda que nos conectamos con lo divino del universo y la naturaleza en la Tierra, y aprenderemos a vivir con más amor y respeto hacia todos los seres humanos sin importar su condición. Aunque los días oscuros pueden llegar, debemos recordar que son experiencias que nos hacen más fuertes y nos llevan a descubrir nuestra verdadera esencia y fortalezas.
Es importante agradecer a esa Fuerza Espiritual Divina y a aquellos que nos apoyan en nuestro día a día mientras avanzamos en las nuevas y sucesivas etapas de nuestra vida. Si nos enfocamos en canalizar esa la Luz Divina que nos alumbra y nos apoyamos auténticamente entre nosotros, podemos elevarnos como seres humanos y trabajar juntos para la paz y armonía común y entre todos la de toda la Humanidad en la Tierra.
Así que mantengamos nuestra búsqueda interior para alcanzar la bondad humana y convertirnos en seres de luz que iluminan el camino para los demás.
La gente y los dirigentes del mundo que no están vibrando en esta onda son los que traen, las maldades, por la codicia y la avaricia, generan daño, perjuicio, odio, rencor, hostilidad, miseria, sufrimiento, pobreza, indigencia, dolor,… guerras.
*Consciencia Humana: Conocimiento, Percepción, Inteligencia, Comprensión.
La Consciencia es la capacidad de los seres humanos también para distinguir entre el bien y el mal, es el sentido de la moral básico de todas las civilizaciones que nos precedieron, las actuales y las venideras. Es la ética acumulada entre los humanos de todos los tiempos, de la realidad que ha vivido y vive en su medio, en La Tierra y sus seres vivos. Pero recuerda, en la Naturaleza el bien y el mal rige de otra manera entre los seres vivos en general, independientemente del punto de vista de los humanos.
Muchos piensan que los seres humanos son seres “más elevados” que los demás seres vivos de La Tierra, pero no creo que es cierto, algunos no lo son aún.