Durante agosto, el Colegio Santa Catalina en la Sierra se llenó de propuestas, encuentros y momentos para celebrar la Semana de la Niñez, una oportunidad para poner en el centro y reconocer el valor de esta etapa tan importante de la vida.
A lo largo de la semana, los distintos niveles compartieron experiencias pensadas especialmente para ellos, generando espacios para disfrutar, jugar, sorprenderse y encontrarse con otros. Porque celebrar la niñez también significa detenernos en aquello que muchas veces parece sencillo, pero que tiene un enorme valor: una sonrisa, un juego compartido, una canción, un abrazo, una experiencia nueva o simplemente el tiempo para estar juntos.
En Santa Catalina entendemos que educar implica acompañar a cada uno de nuestros estudiantes en su crecimiento integral, respetando sus tiempos, valorando su singularidad y ofreciendo experiencias que les permitan descubrir el mundo con curiosidad y alegría. Por eso, estas celebraciones también son parte de nuestra propuesta educativa: aprender no sucede únicamente dentro del aula, sino también en los vínculos, en el juego y en cada experiencia compartida.
La Semana de la Niñez fue, además, una oportunidad para fortalecer los lazos que construyen nuestra comunidad educativa. Docentes, familias y estudiantes se hicieron parte y acompañaron cada actividad, cada juego y cada momento de alegría.
Los días 27 y 28 de agosto, parte de nuestro equipo de Hospedar participó en el XXII Congreso Argentino de Gerontología y Geriatría, realizado en Mar del Plata, uno de los principales espacios de formación, intercambio y actualización de nuestra disciplina.
Bajo el lema “Envejecer en un mundo que cambia: saberes y prácticas en el contexto actual”, el encuentro convocó a profesionales y equipos de distintos ámbitos de todo el país, para compartir conocimientos, experiencias y nuevas miradas sobre los desafíos que plantea hoy el envejecimiento.
Para nosotros, participar de estos espacios es mucho más que asistir a una capacitación. Es seguir aprendiendo, revisar nuestras prácticas, incorporar nuevas herramientas y abrirnos a otras experiencias que nos permitan acompañar mejor a las personas mayores.
Porque entendemos que la calidad del cuidado también se construye en la formación continua, en el intercambio y en la capacidad de nuestros equipos para seguir preguntándose cómo hacer cada día un poco mejor. Seguimos aprendiendo para seguir cuidando.
En el Colegio Santo Domingo en la Sierra vivimos una tres funciones muy especiales: Dancing Queen, una propuesta que nos invitó a encontrarnos desde otro lugar y disfrutar de la música, el movimiento y la expresión. Este año, los estudiantes sorprendieron con los grandes clásicos de ABBA a través de una propuesta llena de energía, color y emoción.
Detrás de cada canción, cada coreografía y cada personaje hubo mucho más que una presentación. El Concert fue el resultado de un proceso de trabajo compartido, en el que nuestros estudiantes pudieron poner en juego su creatividad, expresarse, asumir responsabilidades y descubrir la importancia de trabajar junto a otros para alcanzar un objetivo común.
La propuesta tuvo además un gran alcance en la comunidad. Se realizaron tres funciones, cada una pensada para distintos públicos. La primera fue una función distendida en el Teatro La Confraternidad, que contó con sala completa y permitió compartir la experiencia en un espacio especialmente preparado para disfrutar de la puesta.
Luego, en el Teatro del Fuerte, se realizó una función destinada a instituciones educativas e institutos de inglés, que reunió a más de 250 personas. Finalmente, la propuesta tuvo su función abierta al público, permitiendo que familiares, amigos y vecinos de la ciudad pudieran disfrutar del espectáculo.
El reconocimiento a este trabajo trascendió también las puertas del colegio: “Dancing Queen” fue declarado de Interés Municipal por el Honorable Concejo Deliberante, poniendo en valor el aporte cultural y educativo de esta iniciativa a la comunidad.
Inspirada en el universo de "Mamma Mia!", la propuesta permitió recorrer una historia atravesada por los vínculos, los encuentros y las emociones, mientras la música de ABBA se convertía en el hilo conductor de una puesta en escena vibrante.
Para los estudiantes del Nivel Secundario, el Concert representa también una experiencia formativa. El escenario se transforma en un espacio donde se aprende a escuchar, a confiar en el otro, a superar desafíos y a valorar el aporte de cada integrante del equipo. Cada ensayo, cada decisión y cada momento compartido fueron construyendo poco a poco una obra que finalmente pudo ser disfrutada por toda la comunidad.
“Dancing Queen” fue, así, mucho más que un espectáculo: fue una experiencia que permitió a nuestros alumnos desplegar sus talentos y disfrutar del fruto de un trabajo realizado juntos. Una vez más, el Concert nos recordó que cuando la educación abre espacios para crear, expresarse y compartir, también ofrece oportunidades para crecer.
Y esta vez, al ritmo de ABBA, Santo Domingo en la Sierra volvió a bailar.
Este año celebramos la fiesta de Santo Domingo de Guzmán, nuestro patrono, inspirados con el lema: 'Una escuela al modo de Domingo'. Nos propusimos ser los arquitectos de nuestra propia comunidad. Trabajamos para pensar y diseñar cómo sería una escuela inspirada en el estilo de vida de Santo Domingo de Guzmán.
Quisimos imaginar un lugar donde no solo vengamos a estudiar, sino donde todos —alumnos, profesores, familias y directivos— podamos mirar la realidad con compasión, buscar la verdad y ayudarnos compasivamente unos a otros a crecer integralmente.
El desafío fue pensar juntos cómo podemos llevar la espiritualidad de Santo Domingo al día a día en nuestro colegio, para vivir mejor como comunidad y ser más fieles a nuestro carisma. Por medio de reflexión, compartida, juegos y expresiones artísticas dialogamos y profundizamos en los pilares del carisma de Santo Domingo.
Es común escuchar hablar de los "pilares" dominicanos (Contemplación, Estudio, Comunidad y Servicio), pero es mejor verlos como pasos de un mismo camino que se alimenta permanentemente.
● Contemplar: Todo empieza con una mirada profunda. No es solo ver la superficie, sino intentar comprender qué necesitan de verdad los demás.
● Estudiar: Esa mirada nos despierta preguntas. El estudio dominicano es una búsqueda apasionada de la verdad, que se construye dialogando con otros y no solo para aprobar las materias.
● Vivir en Comunidad: Nadie busca la verdad solo. La comunidad es el espacio donde lo que estudiamos se hace vida a través de la escucha y el intercambio.
● Servir (Predicar): Cuando la verdad es auténtica, no se queda encerrada; se transforma en servicio. Se predica con la vida: escuchando, ayudando, cuidando al otro y sembrando esperanza.
El servicio nos abre los ojos para volver a contemplar la realidad, y el camino vuelve a empezar. Quedamos felices por los frutos del trabajo, la compartida y sobre todo el liderazgo de los alumnos mayores que se pusieron la camiseta para llevar adelante la jornada.
Educar:
Colegio Santo Domingo en la Sierra: inicio de exámenes internacionales.
Colegio Santa Catalina en la Sierra: Renovación Promesas Bautismales.
Hospedar: 1° de octubre, Día de las Personas Mayores.
Evangelizar: