Iniciamos un nuevo año; nuestro corazón está colmado de anhelos, sueños y metas por alcanzar.
En este día traemos al altar a nuestra comunidad educativa representado en este barco, que con el corazón dispuesto le entregamos al Señor para que Él sea el capitán; de su mano llegaremos a puerto seguro, donde la alegría, la esperanza y el amor serán constante.