En la actualidad, miles de personas realizan viajes internacionales cada año, ya sea para visitar a sus familiares u otros propósitos. Muchas de ellas aprovechan estos viajes para llevar consigo productos como parte de sus emprendimientos, así como sus pertenencias personales y diversos tipos de equipaje. Sin embargo, el transporte de equipaje se ha convertido en uno de los mayores desafíos para los viajeros, dado que el costo de una sola maleta de viaje, con un peso máximo de 50 libras, oscila entre $80 y $100 dólares. Estas maletas suelen tener dimensiones de aproximadamente 78 cm de alto, 50 cm de ancho y 30 cm de profundidad, con muchas aerolíneas exigiendo que la suma total de estas dimensiones no exceda los 158 cm. La forma en que se organiza y aprovecha el espacio dentro de una maleta puede determinar si se requiere pagar por un segundo equipaje en el vuelo. Por otro lado, llevar una maleta de mano resulta considerablemente más económico, ya que no se cobra por peso, sino por tamaño. Las dimensiones máximas permitidas suelen ser de 55 x 40 x 25 cm. En este contexto, la utilización de una selladora al vacío se presenta como una solución eficaz para reducir el volumen de equipaje. Esta técnica permite comprimir artículos voluminosos pero ligeros, como cobijas, ropa y almohadas, extrayendo el aire de su interior sin dañarlos, lo que facilita su inserción en la maleta y optimiza el espacio disponible.