Planteamiento del problema
Planteamiento del problema
Los juegos de mesa proporcionan momentos de diversión en familia, algo que de por sí es fantástico, pero lo mejor es que más allá de la diversión, los juegos de mesa ayudan a desarrollar habilidades intelectuales, emocionales y sociales. Y no sólo son útiles para los niños: los adultos también pueden sacarle provecho.
En definitiva, está demostrado que tanto para los adultos como para los niños, jugar es una forma estupenda de mejorar las relaciones, la autoestima y la inteligencia general, pero sobre todo la inteligencia emocional; claro que esto no solo ayuda a las capacidades cerebrales como el control de las diferentes emociones sino que también nos ayuda a diferentes ramas al momento del desarrollo, la mayoría de los juegos de mesa tiene una composición algo compleja, siempre lleva un poco de trabajo pero todo esto se basa en que el juego tenga las dinámicas y materiales suficientes para hacerlo sano, educativo y sobre todo divertido.
Dado que todo es con el fin de aprender jugando se ha identificado que el problema es ¿Cómo aprender mediante los juegos de mesa?
La solución: crear un juego de mesa que logre proyectar la historia de la mitología griega; la cual proporcione momentos interesantes y una trama llena de diferentes escenarios que dejaran una enseñanza que se podrá poner en práctica y que brinde una manera distinta de resolver los diferentes problemas que se presenten en la vida diaria.