Un panel solar es un módulo que aprovecha la energía de la radiación solar. El término comprende a los colectores solares utilizados para producir agua caliente (usualmente doméstica) y a los paneles fotovoltaicos utilizados para generar electricidad.
Los paneles tienen una placa receptora y tubos por los que circula líquido adheridos a ésta. El receptor (generalmente recubierto con una capa selectiva utilizado o almacenado). El líquido calentado es bombeado hacia un aparato intercambiador de energía (una bobina dentro del compartimento de almacenado o un aparato externo) donde deja el calor y luego circula de vuelta hacia el panel para ser recalentado. Esto provee una manera simple y efectiva de transferir y transformar la energía solar.
En las regiones costeras del pais hay temperaturas de entre 30 a 31ºC. Pequeñas mesetas (a menos de 500 metros de altitud) con un clima cálido, con temperaturas de entre 27 y 30ºC.
Pero la mayoría de las veces estos están orientados en una sola dirección hace que a veces la energía no se aproveche del todo. Por eso se decidió montarlo en un mástil y acoplarle un motor que con ayuda de una perilla (potenciómetro) se podrá hacerlo girar de forma que el panel siempre este dando hacia el sol, para poder aprovechar más la energía solar.
Así, el panel solar se orientará para seguir el movimiento del sol. Esto optimiza la producción de electricidad. De hecho, un panel solar tiene un mejor rendimiento cuando los rayos del sol lo impactan en un ángulo de 90°.El sistema de seguimiento solar permite entonces mantener este ángulo de incidencia en óptimas condiciones a lo largo del día.
Cuanto más perpendicular sea el ángulo, más energía produce el panel fotovoltaico. Los seguidores solares orientan los paneles fotovoltaicos de manera que su superficie forme 90˚ con los rayos solares.
Como es normal, este sistema tiene sus partes positivas y negativas. Al ser una tecnología pesada y costosa no está muy recomendada para uso residencial, pero para negocios puede suponer un importante incremento de rendimiento y por tanto de rentabilidad.
Ventajas
· Rentabilidad: una instalación con seguidor solar automático puede durar hasta 30 años y amortizarse en entre cinco y diez años, con lo que nos reporta una media de 22 años y medio de beneficios.
· Eficiencia: Ofrecen un impulso en la producción de electricidad. Generalmente, una instalación de paneles solares con seguimiento en un eje cuenta con un aumento del rendimiento de entre el 25 y el 35%. Si el sistema es de seguimiento en dos ejes, el rendimiento aumentaría otro 5-10% adicional.
· Localización: Si la instalación se realiza en zonas de alta latitud donde la posición del sol varía drásticamente entre los meses de invierno y verano, un sistema de seguimiento solar en dos ejes puede maximizar tu producción solar y generar suficiente potencia para una casa o propiedad, consiguiendo así el autoconsumo.
Desventajas
· Coste: La principal es el aumento del coste de instalación y mantenimiento. Un seguidor solar cuesta más que un sistema solar fijo, porque cuenta con partes tecnológicas más complejas y móviles.
· Mantenimiento: Con sistemas más complejos, mayor mantenimiento, lo que añade un coste a la instalación durante su vida útil, no obstante, insistimos a que un equipo de estas características por media general empieza a ser rentable a partir del séptimo año.
· Peso: Los seguidores solares normalmente son pesados como para instalarlos en un tejado. Si se desea instalar paneles solares con seguimiento solar, se aconsejaría instalarlos sobre un terreno.
Una instalación en el tejado ofrece menores costes y no requiere grandes áreas, haciendo de esta la opción la más elegida para instalaciones de autoconsumo residenciales. Como resultado de ello, la gran mayoría de sistemas solares en viviendas no cuentan con paneles orientados.
Si se trata de un tejado orientado al sur (en el hemisferio norte), el panel solar estará orientado para captar la máxima radiación, lo que reduce la necesidad de un sistema de seguimiento. Los seguidores solares son recomendables para zonas de alta latitud por el movimiento del sol a lo largo del año.
La energía solar es un recurso inagotable, tiene pesar de esto, siendo la energía menos utilizada, es que muchos prefieren la eólica. Esto está en proceso de producir recursos transformadores de esta energía, además de espacios afectados por esta energía adecuados en territorios para la implantación de sistemas para su gran uso.