Planteamiento del problema
La insuficiencia de viviendas adecuadas y la vulnerabilidad del hábitat son reflejo de la difícil situación económica y social que vive buena parte de la población, esto se convierte en una demanda constante de conseguir hogares que tengan todas las necesidades básicas, según para cada familia es decir, si es una pareja soltera, necesitan un espacio donde se puede ampliar porque en futuro cercano tendrán hijos por tanto necesitan una casa de 3 a 4 habitaciones o por lo menos que las habitaciones se puedan compartir además de seguridad, espacios de recreación, es igual para personas que son solteras necesitan de un departamentos que tenga una ubicación ideal para desplazarse a su lugar de trabajo, todas estas necesidades que se convierte en un problema a resolver para aprovechar los terrenos disponibles, construyendo edificios que puedan cubrir las demandas de la población.
El país cuenta con un parque habitacional de 1,58mm unidades de las cuales dos terceras partes es urbano. (PERFIL DEL SECTOR DE LA VIVIENDA EN EL SALVADOR , 2013)Oficialmente en 2009 el déficit cuantitativo era del 4%y el cualitativo del 29% del parque. Estas cifras se han disminuido gracias al financiamiento de adquisición de vivienda por el estado, la producción de suelo urbano por las empresas, estas han dado origen al 22% del parque, la legalización de la tenencia de 200,000 terrenos por el Instituto de Legalización de la Propiedad, los programas de diversas ONG de vivienda con el 6 % del parque habitacional además del sector formal privado y la producción social. La autoconstrucción se utiliza en dos terceras partes de las viviendas. Las principales carencias de las viviendas son los materiales de piso y el acceso a servicios de saneamiento y agua potable. Para eliminar el déficit cuantitativo se requiere invertir aproximadamente el 1.3% del PIB y para el cualitativo un 1.8%.
Esto nos lleva a la problemática inicial el cual es el déficit habitacional, este se divide en dos tipos:
Déficit cuantitativo: Ausencia de vivienda a partir de dos condiciones:
El número de familias que comparten el mismo techo y comparten las facilidades de preparación de las comidas, sea superior a una;
Que haya familias que habitan en viviendas que no pueden ser mejoradas dada la baja calidad de los materiales constructivos.
Déficit cualitativo: Este déficit no incluye las viviendas consideradas en el déficit cuantitativo. El déficit cualitativo se define a partir de tres condiciones:
Condiciones deficientes de la vivienda: viviendas con alguna de estas limitaciones:
Techo hecho de materiales no permanentes o duraderos.
Paredes y estructura de baja calidad y duración.
Hacinamiento: más de tres personas por cuarto.
Urbano (VMVDU), determina el déficit habitacional de acuerdo a los censos de población y vivienda realizados en el país, por lo que se dispone como Déficit Habitacional, el por nosotros determinado, proveniente de los resultados del último censo de población y vivienda realizado en el país, que corresponden al año 2007. Este determinó que la cantidad de hogares que necesitan vivienda (déficit cuantitativo) es de, 44,383; y la cantidad de viviendas que necesitan mejora (déficit cualitativo), es de 315,918. En este sentido esta información se revisará y ajustará con los datos del próximo censo de población y vivienda que se realice en nuestro país.
La Constitución de El Salvador, en su artículo 119,
Se declara de interés social la construcción de viviendas. El Estado procurará que el mayor número de familias salvadoreñas lleguen a ser propietarias de su vivienda. Fomentará que todo propietario de fincas rústicas proporcione a los trabajadores residentes habitación higiénica y cómoda, e instalaciones adecuadas a los trabajadores temporales; y al efecto, facilitará al pequeño propietario los medios necesarios. declara de interés social la construcción de viviendas, a fin de que el mayor número de familias salvadoreñas lleguen a ser propietarias de la suya; la Declaración
Universal de Derechos Humanos, por su parte, afirma que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, entre otras cosas, la vivienda.
Pero en países como el nuestro, la posibilidad de acceder a la propiedad de una vivienda digna sigue siendo uno de los principales problemas que afectan a miles de familias, cuyos ingresos son bajos y su capacidad de ahorro, nula. En El Salvador se reconoce oficialmente que el déficit habitacional sobrepasa las 500 mil viviendas, y que este se concentra especialmente en los estratos de población de menores ingresos. Cuando la vivienda deja de ser un derecho para convertirse predominantemente en un negocio, esta queda restringida y determinada por las fuerzas especulativas y excluyentes del mercado: solo tienen posibilidad de comprar una vivienda los que son sujetos de crédito. Las familias pobres deben asentarse en zonas alejadas, carentes de servicios básicos y en viviendas precarias.
Entre tantos factores que se podrían mencionar, el más importante es la demanda habitacional, es decir que dependerá de los ingresos que la familias tengan en nuestro país según EHPM 2011 Indica los niveles de pobreza que se tienen el país, es decir que hay un 12.20% que sus ingresos no alcanza ni el salario mínimo estas personas viven en condiciones deplorables, en un artículo del periódico (HOY, 2019)En total, Techo ha construido 3,000 viviendas de emergencia en 18 años. Para 2019, serán 75 familias las beneficiadas con la construcción de hogares provisionales.
Según la directora, el 91 % de la población latinoamericana vive en condiciones de déficit habitacional. De ese total, un 16 % no posee vivienda y el 75 % restante tiene problemas con la infraestructura de su hogar, el cual puede estar construido con materiales como plástico y láminas.
Para Montes, “el déficit habitacional merma el desarrollo de las zonas al no tener un espacio adecuado donde tomar los alimentos, donde los niños puedan hacer sus tareas, donde descansar”. El déficit en el país es mayor en zonas de escasos recursos de los departamentos de Ahuachapán, La Unión y La Libertad. Este último es el segundo más poblado de El Salvador según la Encuesta de Hogares y Propósitos Múltiples de 2018 y donde Techo tiene más labor comunitaria.
En este gráfico nos muestra que en la zona urbano 64.60% hay una pobreza relativa, es decir personas que trabajan y alquilen en lugares de alto riesgos como las orilla de los ríos, en zonas poco seguras, de delincuencia las personas opta por estos lugares ya que la renta de las casas son un a un bajo costo, y no poseen un trabajo estable, por otra lado de la moneda tenemos la zona rural el 49.90% existe personas que viven en lotificaciones o terrenos comunales que probablemente sean vendedores ambulantes, y sus casas estén construidos por materiales de lámina o plásticos, barro, entre otros materiales.
En la tabla tenemos el salario mensual de los sectores económicos tenemos agricultura, ganadería, caza, silvicultura que su salario promedio es $133.5 hasta administración pública y defensa con un salario promedio $473.22 lo que quiere decir que dependerá de sus ingresos para la obtención de vivienda, así como lo muestra la siguiente distribución.
Quiere decir que en el sector formal 35% tienen hogar propio o pueden ser candidatos para un crédito para comprar una casa ya que el salario puede alcanzar niveles favorables es decir casa con baño y servicios básicos en contraparte en el sector informal se estima un 65% tienen una lote o un terreno que estén pagando con cuotas pequeñas o que pertenecieron a sus abuelos y obtuvieron la tierra a un bajo costo y en colones, estas casas pueden estar hechas de materiales de baja calidad con baño de fosa, y terreno para cultivar.
En este nos indica la segmentación por oferta de vivienda, como se mencionó antes depende de los ingresos que obtienen las familias así son sus necesidades no están cubiertas porque no tienen las posibilidades por ejemplo servicios básicos pueden tener la casa con materiales de ladrillos de cemento pero no tienen agua, tiene que ir a un pozo cercano, rio, laguna , en otra característica construcción organizada son aquellas empresas como las residenciales San Gabriel ubicada en Quezaltepeque, que se hicieron en un terreno especifico cubriendo las necesidades básicas como 3 habitaciones 2 baños, patio, cocina y su inversión fue más $28,500 dólares por cada vivienda, estas personas tienen que ganar un salario de un mínimo de $1500 para poder cubrir los gastos básicos de al igual que poder pagar la vivienda con un plan de crédito de un mínimo de 30 años, lo que nos conlleva a las personas de escasos recursos que su inversión del hogar para construirla fue al menos de $2,500 hecho por ellos mismos.