Descripción
Según la UNESCO, la economía naranja o economías creativas son el conjunto de actividades que permite que las ideas se conviertan en bienes y servicios culturales, cuyo valor puede estar basado en la propiedad intelectual y está conformada por: La economía cultural, las industrias creativas y las áreas de apoyo para la creatividad. La economía naranja debe su nombre a la asociación que suele hacerse del color naranja a la cultura y la industria creativa.
Ahora bien, uno de los fines de la Arquitectura es homenajear la belleza a través de la utilidad, característica que la convierte en arte, debido a la necesidad de expresar sentimientos y emociones que perfectamente pueden venir de un edificio o de una pintura. La diferencia entre estas disciplinas es que la arquitectura es versátil y funcional, mientras que el arte comunica los sentimientos del artista. Ambas establecen una historia o una interpretación al momento de ser contempladas. Es más, la arquitectura es considerada como un reflejo del Arte en una determinada época, que expresa la cultura y cómo las personas percibían el mundo.
Emblemáticos edificios u otras construcciones son obras de arte ya que pueden ser considerados primariamente en función de su forma o estructura sensible o de su estética. Desde dicho punto de vista, aun cuando los medios de la arquitectura puedan consistir en muros, columnas, pilares, techos y demás elementos constructivos, su propósito es crear espacios con sentido donde los seres humanos puedan desarrollar todo tipo de actividades.
A diferencia de la pintura y la escultura, la arquitectura es un arte que necesita de la interacción de los seres humanos. Es un arte “habitable” que cumple con una función específica, más allá de la mera contemplación. En un sentido estrictamente utilitario, la verdadera arquitectura se piensa y se construye con un fin específico: brindar espacios donde vivir, trabajar, divertirse, viajar. La arquitectura no puede desligarse de un fin social porque, de lo contrario, sería una escultura.
Una obra de arquitectura tiene una idea, un vínculo orgánico entre concepto y forma. Esta idea es un hilo oculto que conectan partes disparejas con la intención exacta. Las piezas no se pueden restar o agregar sin alterar las propiedades fundamentales. Los fenómenos del espacio, la luz, el material/detalle, tal como lo entienden otros, transmiten el arte, ya sea que la idea organizadora se comprenda por completo o no. En este documento presentaremos y daremos un punto de vista diferente de como vemos la arquitectura; claro también implementando como esta puede ser beneficiaria para la economía naranja, como esta misma ha generado un impacto a la sociedad, así mismo considerando la arquitectura como un arte; para el patrimonio cultural y el turismo.
Objetivos
Objetivo general:
1.1 Dar a conocer la perdida de la arquitectura en la actualidad; así mismo su importancia e impacto hacia la economía naranja, a través de un estudio concreto y tangible con la intención de fomentar su conservación y promover el turismo.
Objetivos específicos:
1.1 Indicar la definición de ‘economía naranja’ y como la misma arquitectura es benefactora y/o lucrativa para su desarrollo.
1.2 Concientizar a las personas del bello arte que puede generar la arquitectura mediante la ‘economía naranja’, mencionando categorías según se denomine dicho termino.
1.3 Resaltar el valor que genera la arquitectura para la ‘economía naranja’; de igual modo impulsar el cuidado y preservación del turismo como fuente principal del patrimonio cultural.
Integrantes del equipo
Cortez Quintanilla Daniel Alejandro
Espinoza Alemán María Fernanda
Hernández García Kevin Gabriel
Mejía Méndez Adriana Paola