Planteamiento del problema
En un mundo donde la tecnología cambia constantemente, las empresas que no agilizan sus procesos enfrentan una gran debilidad frente a su competencia. La modernización se ha convertido en un aliado clave, sobre todo en el sector de ventas. Uno de los avances más relevantes ha sido el comercio electrónico, que ha transformado la forma en que las grandes empresas promocionan y venden sus productos para llegar a más clientes. En este contexto, las tiendas en línea son cruciales: aquellas empresas que no venden sus productos digitalmente están en desventaja, pues no logran alcanzar el mismo público ni la visibilidad global de sus competidores.
Actualmente, muchas academias de fútbol venden productos propios, pero estas ventas suelen limitarse al entorno interno de la academia (padres, alumnos, profesores). Si bien las redes sociales (como Facebook, Instagram y Twitter) son el medio más común para promocionar estos productos, estas plataformas no permiten una gestión eficiente de las ventas, ya que carecen de herramientas para controlar inventarios y realizar un seguimiento adecuado de las compras, lo que dificulta la labor de los administradores.
Además, la falta de una aplicación web para gestionar la información clave de las academias de fútbol también afecta a las inscripciones y mensualidades de los alumnos. Según informes de la FESFUT y el MINEDUCYT, las academias tienen un promedio de 30 a 200 alumnos, pudiendo ser mayor en algunos casos. Con tal cantidad de alumnos, aquellas academias que no cuentan con un sistema digital para controlar estos datos pueden enfrentar varios problemas, como retrasos en los pagos, errores en el conteo de alumnos o dificultad para gestionar las categorías de entrenamiento.
Finalmente, la gestión de personal en las academias también es un desafío sin un sistema adecuado. Las academias deben llevar un control de los profesores, personal administrativo y otros miembros del staff. Una mala gestión del personal puede llevar a problemas cuando se contrata o despide personal, ya que no hay un registro claro del equipo en tiempo real.