La problemática que se aborda se centra en la contaminación ambiental generada por las bolsas plásticas convencionales, específicamente en su impacto negativo en los ecosistemas marinos y terrestres. Este fenómeno tiene consecuencias significativas en la biodiversidad y la salud humana, siendo especialmente relevante en el contexto de El Salvador debido al alto consumo de bolsas plásticas y la falta de regulaciones efectivas para su gestión y disposición adecuada.
Las bolsas plásticas convencionales, hechas de polímeros sintéticos, son una de las principales fuentes de contaminación ambiental, ya que no se degradan fácilmente. Al desecharse de manera inadecuada, se dispersan y se descomponen en micro plásticos que afectan la fauna marina y la salud humana.