El proyecto propone una solución innovadora para combatir la contaminación plástica mediante la fabricación de bolsas hidrosolubles a base de almidón de yuca. Estas bolsas biodegradables y sostenibles buscan reducir la dependencia de plásticos convencionales derivados de combustibles fósiles, minimizando su impacto en los ecosistemas terrestres y acuáticos. Además de ofrecer un producto ecológico, el proyecto pretende fomentar un cambio cultural hacia un consumo más responsable y la implementación de políticas ambientales más efectivas. La iniciativa tiene como objetivo preservar el medio ambiente y promover el uso de recursos renovables para enfrentar la crisis de contaminación plástica.