En esta bella cinta anime, que rozó los récords del Estudio Ghibli con El Viaje de Chihiro (2001) y La Princesa Mononoke (1997), el director nos propone un viaje por el tiempo y la magia japoneses. Descubrimos la armonía del paisaje nipón, conociendo la capital Tokyo por parte de Taki, y el tranquilo pueblo de Itomori por la de Mitsuha, mediante los sueños y la unión entre ambos. Un viaje de 106 minutos totalmente recomendable.